En los últimos meses, algunos de los choferes de aplicación se reunieron en lo que hoy se denomina ACAURA (Agrupación Choferes de Aplicaciones Unidos de la República Argentina) con el fin de plantear las problemáticas que surgen al ser trabajadores de plataforma. Política del Sur conversó con Pablo León, presidente de ACAURA, quien dio detalles del objetivo de la organización.
“La idea es formar una asociación con personería jurídica, justamente ahora estamos en esos trámites, pero también unificar no sólo el reclamo sino tener un lugar o un medio de fuerza para poder sentarnos en las mesas de negociaciones, en los diferentes proyectos que se están tratando y lograr solucionar lo que podamos de las problemáticas que tenemos”, precisó.
También hizo referencia al mito de que los trabajadores de aplicación no buscan sindicalizarse y admitó que “hay mucho de realidad también". "Es un ambiente en el cual continuamente están entrando y saliendo conductores, entra mucha gente nueva y hay mucha gente que se desilusiona de la actividad y se va. No se compromete mucho en pensar un poco en toda esta problemática, sólo entran y tratan de facturar”, apuntó.
Sin embargo, remarcó que un sector está detrás de la regulación. “Los que ya estamos con más tiempo y vivimos de esta actividad, estamos tratando de lograr tener una actividad regulada, que tenga un marco regulatorio tanto para las empresas como para nosotros, que podamos tener derechos en cuanto a las empresas. Esta es una actividad en donde más del 90% del riesgo empresario recae sobre nosotros, sobre los conductores”, planteó.
Asimismo, comentó que son los choferes los que ponen el capital del trabajo, no sólo los vehículos sino también el cuerpo y el tiempo. “Nos hacemos cargo de los problemas que tengamos, de nuestras enfermedades, de no poder trabajar días, semanas o meses por algún problema o alguna enfermedad, algún accidente, las vacaciones. Todo eso corre por cargo nuestro. Es un trabajo ‘independiente’, pero con total dependencia. No es un negocio como para decir ‘me tomo un mes de vacaciones, tengo una semana de enfermo y lo puedo cubrir’. No tenemos esa posibilidad”, detalló.
“Somos trabajadores independientes, pero cobramos como si fuéramos el último escalón laboral de una empresa. Todo es decisión unilateral de las empresas. Ellos nos llaman socios conductores y hay que poner las cosas como son, somos trabajadores dependientes de empresas. Pero no tenemos un sindicato que nos defienda para poder negociar un salario o tarifas en estos casos que serían nuestro salario, las condiciones laborales o el tema de los seguros o los riesgos”, reflexionó el presidente de ACAURA.
En ese sentido, sostuvo que “una regulación tiene que encarar toda esa problemática y generar un marco regulatorio en cuanto a las tarifas o una tarifa mínima". "Las empresas tampoco consideran los costos que tenemos nosotros. Simplemente nos toman como números, no tienen ni idea de los costos que tenemos nosotros para trabajar”, completó.
En relación a esto último, comentó que no es lo mismo lo que pagan los usuarios por un viaje, que lo que cobra el conductor. “Todo eso lo define un algoritmo. Hay un montón de datos que recaban estos algoritmos sobre los mismos trabajadores y sobre los usuarios también. El algoritmo sabe qué tan bajo puedo yo aceptar una tarifa, qué tan lejos puedo ir a buscar un pasajero, cuántos viajes estoy dispuesto a aceptar, sin rechazar. Todo eso lo manejan ellos, siempre a la baja, a su beneficio”, precisó.
“Tenemos que hacer más viajes para ganar lo mismo. La gente que trabaja por hora, manifiestan que hace un año, trabajaban aproximadamente a $10.000 por hora de recaudación y hoy por hoy están haciendo lo mismo, cuando subió todo. Lo mismo en los costos por kilómetros, los viajes han bajado, lo cual no cubre los costos operativos”, analizó. “Tenemos que no sólo hacer más horas, sino que los que tenemos más experiencia podemos aplicar ciertas estrategias para engañar un poco al algoritmo. El 80% de los conductores están trabajando a pérdida y ni siquiera lo saben”, lamentó el dirigente.
Finalmente, habló sobre la relación con taxistas y remiseros: “Acá en La Plata, Ensenada no hay mayor inconveniente. De hecho, la mayoría de ellos también están utilizando las aplicaciones. También es válido el reclamo de ellos, porque es algo lógico. Ellos trabajan en una actividad regulada, en donde pagan una habilitación u obtienen una habilitación, pagan ciertas cuestiones que a nosotros no nos exigen”, planteó.
“Muchos ya trabajamos con monotributo, con seguros que cubren las aplicaciones. Las mismas aplicaciones ofrecen un seguro para los choferes y las personas, y nosotros aparte podemos acceder a un seguro que cubre exclusivamente las aplicaciones. Pero hay mucho camino por recorrer en esto. Esto necesita un marco regulatorio. Hace falta que haya un filtro en el ingreso indiscriminado de autos, hoy los filtros de las aplicaciones los bajan continuamente, no hay una regulación en ese aspecto. Y tiene que ver también con nuestra seguridad y la de los pasajeros. Todo eso se tiene que tratar. Hay una iniciativa en la provincia de Buenos Aires enfocada en cuidar los derechos de los trabajadores, pero no sé si están atacando los temas que tienen que ver con regulación de las empresas”, finalizó.