La protesta se desarrolló en las inmediaciones de la Plaza Grigera, donde manifestantes hicieron sonar cacerolas, bocinas y silbatos en señal de repudio a la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional. En distintos momentos, los vecinos avanzaron sobre la traza de la ex avenida Pavón, interrumpiendo el tránsito y generando demoras en una de las arterias principales del distrito.
La manifestación local se dio en simultáneo con movilizaciones en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires, especialmente en las inmediaciones del Congreso, donde organizaciones sindicales y sociales siguieron de cerca la votación.
Tras una extensa sesión, el Senado aprobó la reforma laboral que ya contaba con modificaciones introducidas previamente por la Cámara de Diputados. Con la votación afirmativa, el proyecto quedó convertido en ley y se transformó en uno de los principales logros legislativos del oficialismo en lo que va del año.
Desde el Gobierno nacional defendieron la iniciativa como un paso hacia la actualización del régimen laboral y la generación de empleo formal. En cambio, sectores de la oposición y del sindicalismo sostienen que implica una flexibilización que reduce garantías históricas para los trabajadores.
En Lomas de Zamora, el cacerolazo dejó en claro que el debate parlamentario tuvo su eco inmediato en la calle. Entre consignas y aplausos, los vecinos cerraron la jornada con un mensaje común: el rechazo a la norma recién sancionada y la advertencia de que continuarán las expresiones públicas en los próximos días.