Durante la madrugada de hoy jueves, el Senado le dio media sanción al proyecto de ley de “modernización laboral” impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Pese a que el bloque peronista votó unificado, desmintiendo los rumores de ruptura, el oficialismo logró una aprobación holgada, por 42 votos a favor y apenas 30 en contra. Como se preveía, las negociaciones previas con los gobernadores aliados y toda una serie de cambios y concesiones de último momento lograron darle a La Libertad Avanza (LLA) su primera victoria parlamentaria del año.
Con el apoyo de los bloques de la UCR y del PRO, la bancada de 21 integrantes de LLA, presidida por la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich, logró también el aval de senadores que responden a gobernadores de distintas provincias. Edith Terenzi (Chubut), Carlos Arce y Sonia Decut (Misiones), Carlos “Camau” Espinola (Corrientes), Alejandra Vigo (Córdoba), Beatriz Avila (Tucumán), Julieta Carroza (Neuquén) y Flavia Royón (Salta). La aprobación del proyecto “en general” luego sufrió algunos pequeños cambios y modificaciones en la votación en particular, pero el grueso del proyecto flexibilizador pasó sin transpirar por la Cámara Alta, encaminándose a fines de febrero a una instancia similar en Diputados (donde el oficialismo tiene la primera minoría).
La iniciativa flexibilizadora incorporó más de 50 cambios respecto del dictamen firmado en diciembre pasado, cuando el Gobierno había intentado aprobar una primera versión de más de 200 artículos que luego, en el marco de las negociaciones con distintos sectores, fue perdiendo algunos de sus artículos más polémicos, incluyendo la reducción del Impuesto a las Ganancias para las sociedades, del 35% al 31% (recorte que impactaba directamente en la coparticipación provincial, moneda de cambio con los gobernadores).
Más allá de estas concesiones, resultaron aprobados temas clave del proyecto flexibilizador, empezando por el cuestionado Fondo de Asistencia Laboral (FAL), mecanismo por el cual las empresas deberán constituir un fondo administrado por privados para pagar indemnizaciones, financiado en parte con fondos de la ANSES. También fueron sancionados sin problemas los artículos flexibilizadores como el del “banco de horas”, el que habilita el fraccionamiento de las vacaciones o el que establece un pago de 50 o 75 por ciento para los días de baja médica de los trabajadores (dependiendo de si el inconveniente sanitario se produjo en una situación evitable de riesgo o no). Otro tema que impactará directamente en los bolsillos de los trabajadores pasa por el cambio en el cálculo de la base para el pago de la indemnización por despido, ya que, a diferencia del esquema vigente, ya no se tomarán en cuenta conceptos de pago no mensuales, como el aguinaldo o premios que no sean de pago mensual.
Quien festejó, y se erigió como la gran ganadora es la senadora Patricia Bullrich, quien aseguró que la reforma laboral, que tuvo media sanción en el Senado, no destruye empleos ni empresas. “Es una ley muy importante, muy buena, que genera un equilibrio que hasta el día de hoy no lo teníamos” entre las empresas y los trabajadores, señaló la legisladora en declaraciones radiales. Explicó que pese a haber aceptado desde el oficialismo modificaciones al texto original, “el corazón de la ley está intacto”, y señaló que los cambios que se introdujeron “tienen que ver con juntar una mayoría y lograr los votos necesarios para que la ley salga”.
“Tuvimos 42 votos a favor prácticamente en todos los artículos, lo que significa estar bastante por arriba de lo que se necesitaba, y esto da tranquilidad para saber que hay un margen para la sanción”, agregó. Bullrich destacó que el oficialismo logró aprobar “el corazón de la ley, que le da previsibilidad a los que trabajan y a las empresas, y genera instituciones nuevas como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que permite que las empresas puedan tener dinero para los pasivos laborales”. “Dejamos bien en claro lo que es una indemnización, una por año, y eso es muy importante porque es una tradición en la Argentina, aunque hay países que no tienen indemnización”, añadió.
En tanto, la CGT sentó postura, luego de la marcha, los incidentes y la media sanción. Su co-secretario general Cristian Jerónimo advirtió que la aprobación busca “tapar” ante la opinión pública el “fracaso” del plan económico del gobierno. “Con esto buscan tapar lo que realmente sucede en la Argentina, que es que el plan económico del gobierno ya fracasó. Todos los días se cierran empresas y se pierden puestos de trabajo y es porque la economía no funciona”, afirmó.
El titular del Sindicato del Vidrio dijo que la aprobación de la reforma laboral se logró “por la irresponsabilidad de muchos senadores y la complicidad de gobernadores que dicen defender a los trabajadores y a la hora de la verdad terminan dándoles la espalda”.
Jerónimo aseveró que la reforma no generará empleos formales porque “el gobierno no tiene un modelo productivo, y solo se sostiene desde la especulación financiera y la apertura indiscriminada de importaciones”. “No vamos a permitir que se avasalle ningún derecho de los trabajadores, todavía nos queda la instancia de la Cámara de Diputados. Habrá que agotar toda la capacidad de hablar con los diputados y también con los gobernadores”, afirmó.
Respecto de los mandatarios provinciales que acompañaron la ley a través de sus legisladores, el sindicalista sostuvo: “Sabemos que en las provincias la están pasando mal pero no se pueden dejar de lado las convicciones por la coparticipación o por cosas que el Gobierno igual termina no dándoselas”. Adelantó que en caso de que el proyecto reciba sanción definitiva en Diputados, a la CGT le quedará “la instancia judicial porque esta ley tiene muchos artículos inconstitucionales”.