No solo la interna peronista adquiere ribetes trascendentes en esta coyuntura política, los libertarios parecen no quedarse atrás y nuevamente volvió a emerger la vieja disputa no zanjada entre territorialistas y las fuerzas del cielo.
Las diferencias quedaron expuestas crudamente en el evento denominado La Derecha Fest en Mar del Plata, donde la mayoría de los concurrentes, jóvenes pertenecientes a la agrupación que se referencia en Santiago Caputo, silbaron sin piedad a Sebastián Pareja cuando subió al escenario para presentar al presidente Javier Milei.
Las rencillas entre Pareja y el caputismo se remontan al cierre de las listas seccionales y distritales bonaerenses en julio pasado, cuando la mayoría de los casilleros fueron completados con referentes impulsados por el armador bonaerense con la venia de Karina Milei.
De hecho, el caputista Nahuel Sotelo quedó relegado al quinto espacio en la lista de la Tercera Sección Electoral, región donde el peronismo sacó la mayor ventaja a los violetas mileístas.
La resonante derrota por casi 14 puntos el 7 de septiembre en la provincia golpeó duro al titular bonaerense y ahora diputado nacional: las críticas despiadadas del caputismo arreciaron contra Pareja aunque después se fueron mitigado en el contexto de la remontada de octubre.
En diciembre, el presidente de LLA bonaerense pacto una tregua precaria con Agustín Romo y el caputista logró quedarse contra todos los pronósticos al frente del bloque de 20 legisladores en la Cámara Baja provincial, pese a que el bahíense Oscar Liberman ya se probaba el traje de titular del espacio.
Fue la única concesión del parejismo a las fuerzas del cielo ya que la Vicepresidencia Segunda de Cuerpo será ocupada por otro de los principales armadores violetas en la provincia de Buenos Aires, el platense Juanes Osaba.
En la Cámara Alta continuará al frente del bloque violeta otro alfil de Pareja, Carlos "Charly" Curestis, mientras que la Vicepresidencia Segunda de la Cámara está destinada para otro parejista: el senador por la Cuarta Sección electoral Gonzalo Cabezas.
En este comienzo de año las cinchas del precario acuerdo tejido en diciembre entre Romo y Pareja parecen haberse desatado apresuradamente luego de los abucheos al diputado nacional en el evento de la derecha en la perla del Atlántico.
Habrá que ver como continúa la relación y sus consecuencias en la convivencia legislativa donde el parejismo ya marcó la cancha y avisó que el objetivo principal será el de trabajar aunadamente para aprobar este año la boleta única de papel: cavilan que con este sistema electoral las chances de ganar en el 2027 se acrecientan notoriamente.
En rigor, las notorias diferencias entre el territorialismo parejista y el purismo idealista del caputismo esconden, más allá de la acusación al titular partidario bonaerense por haber militado en el peronismo en el pasado reciente, la disputa por la candidatura a gobernador del año entrante.
Si bien falta mucho tiempo para las definiciones electorales, y más allá de que luego del triunfo de Diego Santilli en octubre pasado el Colo se posicionó como el principal candidato a encabezar la boleta, el caputismo no se resigna a quedar marginado nuevamente de las decisiones políticas en la provincia de Buenos Aires.
Sebastián Pareja es otro de los que buscará posicionarse en la carrera para la sucesión de Axel Kicillof, cuenta con el activo del apoyo de la secretaria presidencial Karina Milei.
Tampoco se descarta la chance de Diego Valenzuela, que hoy juega equidistante entre los dos sectores violetas en pugna.
Sin embargo, el alcalde de Tres de Febrero perdió terreno luego de la derrota en la Primera Sección electoral el pasado 7 de setiembre.
El caputismo por el momento se mantiene expectante y elige la prudencia, pero no descarta en absoluto la posibilidad de jugar en una especie de Paso violeta con un candidato propio que compita contra los candidatos territorialistas apañados por el karinismo: se deslizan los nombres de Daniel Parisini, el influencer Gordo Dan, y hasta el del actual titular del bloque de diputados bonaerenses Agustín Romo.