El PRO atraviesa por estos días una compleja encrucijada, la furiosa irrupción libertaria le ha fagocitado no solo una parte considerable del electorado sino también ha absorbido dirigentes políticos que antiguamente reportaban en el macrismo. En el año que despunta, enfrenta el desafió de transitar este nuevo tiempo manteniendo una prudente independencia de los libertarios buscando recuperar la identidad extraviada.
En la Legislatura bonaerense quedó palmariamente demostrado que los amarillos han perdido el predicamento que otrora ostentaban cuando monopolizaban el armado de Juntos por el Cambio, han visto disminuir de manera considerable su influencia y de hecho han perdido la segunda minoría en Diputado a manos de los violetas. Obligados por la circunstancias y arriesgándose a no quedar presos de la polarización entre el oficialismo provincial y el mileísmo cerraron una alianza electoral con los violetas en septiembre, pero la misma no se emulará en la órbita del Parlamentos provincial.
La primera premisa que asomó con claridad de parte de la tropa amarilla legislativa consistió en que no pensaban fusionarse de movida con el mileísmo. No obstante, en la Cámara Baja la situación es más contemporizadora entre las dos fuerzas que prohijaron un matrimonio electoral en los comicios de septiembre y octubre, de hecho hubo un guiño libertario destinado a bajar tensiones: el santillista Agustín Forchieri se quedó con la Vicepresidencia Primera del Cuerpo que le hubiese correspondido por número a los libertarios que se contentaron con la Vicepresidencia Segunda en manos de Juanes Osaba.
Hay otro hecho que demuestra la buena sintonía, el bloque de once diputados amarillos de la Cámara Baja será comandado por un alfil de Guillermo Montenegro, uno los principales impulsores de la alianza electoral con el mileísmo: el ruso Alejandro Rabinovich cruzó de Cámara y pasará a conducir los destinos del espacio macrista.
Está claro que en la Cámara Baja provincia puede darse un trabajo conjunto en algunos temas medulares como lo es la implementación de la boleta única de papel (BUP), aunque el PRO advirtió que buscará resguardar su identidad ideológica. Dentro de las mismas filas del PRO surgieron diferencias notorias luego de la sesión por el endeudamiento que peticionó a la Legislatura Axel Kicillof, lo que dio cuenta de que la alianza electoral con los libertarios traerá resabios en las filas amarillas.
En aquel momento con la vieja composición legislativa el ritondismo, que prevalecía en el bloque, levantó la mano a favor del pedido de deuda a cambio de lugares en el Directorio del BAPRO desconocimiento la presión parejiista que instaba a no acompañar: el santillismo fue más permeable y rechazó de plano el expediente de Kicillof.
En rigor, en la nueva reconfiguración parlamentaria los legisladores que responden al ala santillista son mayoría en la Cámara Baja provincial por lo que se presume que habrá, al menos preliminarmente, una convivencia de armonía con la LLA. “Nos une el espanto a Kicillof, aunque el PRO mantendrá su identidad a rajatabla”, sentencia un legislador amarillo a PDS.
En el Senado, en tanto, la convivencia con el mileísmo asoma más compleja ya que el bloque de cinco legisladores será encabezado por el halcón jorge macrista Pablo Petrecca que le cerró la puerta al acuerdo electoral con los libertarios y jugó decididamente con Somos Buenos Aires.
El bloque en la Cámara Alta sufrió la fuga de la nicolense María Emilia Subiza, que formó Hechos, en sintonía con los hermanos Passaglia que rompieron con el macrismo cuando cerró el pacto electoral con los violetas. Otro que saltó el cerco amarillo fue el platense Marcelo “chuby” Leguizamón, incómodo por el ninguneo parejista al garrismo.
Petrecca logró que al menos por ahora se incorporara al bloque el ex intendente de Mar del Plata Guillermo Montenegro, de buena concordia con el mileísmo. El ex alcalde se convertirá en Vicepresidente Quinto del Cuerpo en representación del PRO.
Los restantes miembros del bloque hacen equilibrio, el ahora santillista Alex Campbell convive con el pergaminense Juan Manue Rico Zini, que prefirió seguir en el bloque amarillo pese a que su jefe político, el intendente angelicista de su pago chico Javier Martínez jugó con Hechos en septiembre.
Mientras tanto, el grindettista Jorge Schiavone se mantendrá equidistante de la disputa entre halcones y palomas respecto a la conveniencia o no de una convivencia política con los libertarios.