El año que comienza asoma como determinante para el radicalismo bonaerense luego de la fallida experiencia con la construcción de un espacio de centro, Somos Buenos Aires, con parte del peronismo disidente y retazos del PRO.
El experimento electoral de septiembre que intentó captar voluntades por fuera de la polarización no llego siquiera a los cinco puntos, lo que puso contra las cuerdas la estrategia diseñada por los organismos de contingencia centenarios que comandan Miguel Fernández y Pablo Domenichini.
Lo cierto es que los boina blanca bonaerenses acordaron que en el año en curso se lleve adelante un proceso electoral normalizador de la situación donde se elegirán las nuevas autoridades del Comité Provincia.
El cronograma pautado oportunamente determina que el 19 de junio de 2026 se hará la formal convocatoria a elecciones provinciales, el 7 de agosto será la fecha límite para la presentación de listas y el domingo 6 de septiembre finalmente se llevarán adelante los comicios internos para dar fin a un proceso judicial que embargó al partido durante los dos últimos años.
Si bien el tiempo hasta el proceso electoral es largo la idea que prima entre los distintos sectores es que pueda conformarse un espacio de unidad entre las tribus internas para evitar el riesgo de una pulseada electoral que pueda eventualmente traer aparejada consecuencias a futuro.
Vale recodar que el abadismo pegó el portazo y no formo parte de la alianza Somos, dio libertad de acción a sus dirigentes para jugar políticamente como deseasen: los órganos de contingencia había resuelto preliminarmente no sancionar a ningún dirigente que no formase parte de la estrategia institucional adoptada.
En ese sentido hay palmarios ejemplos, la senadora de Coronel Suárez Nerina Neumann se alineó en la Sexta con la lista de Nuevos Aires que auspiciaba la alcaldesa de González Chávez, la ex loustocista Lucía Gómez.
El abadismo tampoco acompañó el armado de Somos en la Quinta Sección electoral, se limitó a jugar con la boleta corta del sello Nuevos Aires en Mar de Plata y metió dos bancas en el Concejo.
El despropósito estratégico que significó la construcción de la alianza de centro golpeó duro al radicalismo que se fijo como meta prioritaria durante este año no electoral resolver de una vez por todas la intrincada situación interna para afrontar con mejores perspectivas el 2027.
Como informó oportunamente PDS muchos dirigentes centenarios ligados al abadismo vislumbran luego del triunfo de Diego Santilli en octubre la chance de formar una coalición antikirchnerista, aún con los libertarios adentro: una remake de Juntos por el Cambio con el aditamento violeta.
Más allá de estas especulaciones electorales, los centenarios deben resolver institucionalmente la situación partidaria que data desde octubre de 2024
Lo concreto es que en el partido de Alem abre un nuevo período con perspectivas concretas de legitimar una nueva conducción provincial, en lo posible con lista única para evitar una puja intestina, y consolidar un nuevo liderazgo para conducir la estrategia electoral en 2027.
Habrá como ver como se arreglan los boina blanca para compatibilizar en una misma oferta electoral a los disitintos espacios divergentes que pululan en la geografía partidaria bonaerense.
En la Legislatura de hecho el abadismo tiene bloques propios tanto en Diputados como en el Senado.
En la Cámara Baja lo integran cuatro legisladores, entre ellos la monzonista Silvina Vacarezza, y es presidido por Diego Garciarena que ya confirmó que el espacio trabajará en una especie de interbloque con los lilitos de la Coalición Cívica.
En el Senado, Nerina Neumann se mantendrá en solitario formando un monobloque alejada de la fernandista Natalia Quintana que hará yunta con el passaglismo.
El sector de Abad tiene dentro de la estructura centenaria una sociedad política con los espacios del ex gobernador Daniel Salvador y del ex alcalde de San Isidro Gustavo Posse.
Por otro lado está el fernandismo, con la mayoría de los alcaldes del foro de intendentes radicales, que resolvió hacer rancho aparte en Diputados y formaron un bloque de tres integrantes denominado UCR-Unión Cívica Radical con Alejandra Lordén a la cabeza.
También está activo el loustocismo nucleado en Evolución con Pablo Domenichini a la cabeza, en los últimos meses sumó retazos del manismso como el histórico jefe comunal de Tandil Miguel Lunghi que decidió abandonar la aventura del neurólogo cuando éste resolvió jugar electoralmente en CABA.