domingo 23 septiembre, 2018

Las especulaciones y desconfianzas están a la orden del día. Diferencias que no terminaron de saldarse. Todos miran con recelo el futuro de Martín Insaurralde.

 

Por Ramón Valdez

 

Algo no viene funcionando bien en el bloque del oficialismo de Lomas de Zamora. El peronismo cruje, la reciente intervención partidaria en el orden nacional y las diferencias entre kirchneristas y ortodoxos son algunos de los condimentos que rodean a una situación que por momentos se torna insostenible dentro de una bancada que no es tan amplia y compacta como supo serlo hasta hace no muy poco tiempo.

 

Los problemas no son nuevos, vienen desde hace un tiempo. Algunos señalan como un mojón más que destacado la renuncia a fin del año pasado de Sergio Oyhamburú a la presidencia del bloque. Lo que algunos quisieron pasar como una “cuestión de salud”, en realidad escondía grandes diferencias, sobre todo con el sector más radical próximo a asumir sus cargos. Las miradas apuntaban hacia Daniela Vilar y Laura Berardo.

 

En la interna “ortodoxa” todavía están digiriendo la reciente presencia de la edil camporista Daniela Vilar en acto por el 1 de mayo con los “camaradas” del PC lomense en Fiorito. “Mirá que hoy en el sindicalismo tenés para elegir, tenés para todos los gustos. Pero esta piba optó por ir a un acto del zurdaje. Es inaudito”, expresó una fuente en estricta reserva a este periodista.

 

De la vereda de enfrente lo tenemos a Oyhamburú, actual titular de una de las CGT regionales. El concejal fue quien encabezó aquel acto en el que calificó de “infiltrados” y “choripaneros” al kirchnerismo. Las definiciones del dirigente sindical trajeron la inmediata reacción de los sectores “K” locales, quienes reclamaron su renuncia inmediata. La sangre nunca llegó al río, pero tarde o temprano llega. Y llegó nomás. La renuncia de Oyhamburú a fin de año a la titularidad del bloque fue indeclinable, al igual que su reciente alejamiento de la presidencia de la Comisión de Hacienda.

 

El pase al costado del gremialista sirvió para calmar las aguas por un tiempo, pero no definitivamente. Las diferencias existen y no son pocos los que consideran que faltan cuadros y que no hay conducción política en el peronismo lomense. Ninguno lo va a reconocer públicamente, pero en estricto off, son unos cuantos los que sienten fastidio por los “modos” del intendente Martín Insaurralde a la hora de vincularse con el Legislativo.

 

“Se hace lo que dice él o no se hace”. Esa es la frase más escuchada en los pasillos. La acción siguiente es bajar la cabeza y acatar, no queda otra. Ocurre que muchos están a “tiro de decreto” del propio jefe comunal. Es acatar o irse a sus casas. Prefieren -o conviene- acatar. El peronismo “achupinado” se maneja de esa manera. Inaudito para muchos, que en sus años mozos, hicieron gala de los pantalones de botamanga ancha u oxford.

 

Puede sonar risueño el comentario anterior, pero del mismo surge otro elemento que marca las diferencias que hoy se evidencian dentro del bloque y que por momentos lo hacen insostenible: la cuestión generacional. Una apuesta fuerte que Insaurralde viene haciendo. El Intendente sabe que hay “tiempos cumplidos” en el HCD, y por eso apuesta a sangre joven y, sobre todo, que le respondan directamente.

 

Bajo este panorama, las especulaciones y desconfianzas están a la orden del día. Una voz autorizada del bloque advertía a este periodista la “falta de muñeca” a la hora de frenar varios pedidos de informe solicitados por la oposición al oficialismo. Eso antes no ocurría. Tampoco existía un diálogo tan fluido entre oficialistas y Cambiemos. Algunos creen que detrás de esa “buena onda” se esconden segundas intenciones no del todo claras para los objetivos electorales del PJ local.

 

¿Lomas o la provincia?

 

A todo este complejo cóctel habría que sumarle los gestos confusos que envía Martín Insaurralde, no sólo hacia dentro, sino también hacia fuera. Cuando todos creían que era un hecho que iría por un nuevo período en Lomas de Zamora, volvió a tomar notoriedad su figura en el orden provincial al encabezar la semana pasada un acto opositor en la Legislatura bonaerense. Junto a Verónica Magario, un puñado de intendentes y legisladores peronistas le reclamó en su propia casa a María Eugenia Vidal por un diálogo más directo y que les ceda el control de la Policía Local.

 

El reclamo no es nuevo, lo novedoso fue la forma en la que Insaurralde visualizó el pedido. En el PRO, muchos quedaron sorprendidos por la actitud del jefe comunal lomense. Para otros fue un síntoma de que a Martín otra vez le volvió a picar el bichito de la provincia. En el PJ corren encuestas que marcan a María Eugenia Vidal en baja. Arrastrada por la gestión de Macri y los recientes episodios en materia de seguridad, no pocos creen que puede llegar a ser la oportunidad para dar el zarpazo. Insaurralde mide, tanto o más que la matancera Magario. La posibilidad provincial no habría que archivarla.

 

En Lomas de Zamora, la tropa mira con recelo la jugada. Una cosa es Martín en Lomas y otra en la provincia. ¿Quién o quiénes serán los encargados de mantener la bandera del peronismo en Lomas? La sucesión.

 

Aunque todos los nieguen, la era “post Martín” ya comenzó a jugarse. Dos son los nombres que juegan: Guillermo Viñuales, jefe de Gabinete municipal; y Federico Otermín, diputado provincial. En el bloque eso ya se siente, y sus miembros ya comenzaron a alinearse con uno y con otro. Aunque hay un tercer nombre en discordia: despacito y en silencio, el secretario de Obras y Servicios Públicos, Emiliano Martín Piergiovanni, comienza a tomar protagonismo en la escena local. Los entendidos no lo descartan a la hora de arriesgar para dónde podría ir el dedo de Insaurraldee en el momento de elegir a su sucesor.

 

El último punto, y no por ello menos importante, tiene que ver con otra sucesión: la de la presidencia del HCD. Algunos creen que el tiempo de Santiago “Beto” Carasatorre ya está terminado. Alguien echó a correr la idea de que el Senado bonaerense podría ser el “destino final” del veterano concejal. Ver para creer. La semana pasada, al ser consultado en el programa radial Política del Sur qué destino le gustaría más, el actual titular del Deliberativo no dudó: Lomas de Zamora.

 

La duda será develada el año próximo, cuando Carasatorre concluya su mandato como edil. No son pocos los que consideran que un período más al frente del Deliberativo no estaría nada mal. Su ubicación en la boleta tendrá un aditamento: el que encabece la lista será, en primer término, el que reemplace a Insaurralde o al que Insaurralde decida en caso de licencia o renuncia.

 

Descartado Guillermo Viñuales porque ya encabezó dos períodos, son pocos los dirigentes que califican para encabezar la lista de concejales. Todos se miran, todos se cuidan, y sobre todo, intentan quedar bajo el “paraguas” adecuado dentro del bloque de concejales del oficialismo lomense. Nadie quiere perder.

 

Política Del Sur
Redactor
Política del sur es un medio de comunicación radial, impreso y digital que trata temas políticos, gremiales y sociales de la tercera sección con la verdad como bandera. Más de 10 años de trayectoria avalan nuestro profesionalismo y conocimiento sobre la materia contando como nadie todo lo que ocurre en la zona sur. Por eso podemos decir que la nuestra es La verdad. Bien contada.

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