sábado 14 de diciembre de 2019 - Edición Nº3469

Provincia | 2 dic 2019

LA SEMANA

La región se prepara para la llegada del 10 de diciembre

Los nombres que aportaría el Conurbano Sur para el nuevo proceso que se se inicia en la provincia. Algunas diferencias comienzan a salir a flote.


Por:
Ruben Molina

El sol del 10 de diciembre viene asomando y la poliítica regional lo sabe. Quedan diez días para que asuman las nuevas autoridades en Nación y Provincia y el panorama comieza a aclararse. Los cambios seguramente también llegarán a los municipios. Siguen las dudas sobre el rol de los intendentes en el Ejecutivo de Axel Kicillof, la situación es un poco más clara en el legislativo. Poco a poco comienzan a evidenciarse las diferencias internas en ambos frentes, a las que el sindicalismo tampoco escapa. Hay cuentas que saldar.

Lo que viene

Desde hace un tiempo venimos anunciando en esta columna que la región va a tener un protagonismo singular en la Legislatura bonaerense que se viene, especialmente en la Cámara Baja. Ocurre que prácticamente es un hecho que el peronista y lomense Federico Otermín será allí el futuro titular. Pero el suyo no es el único nombre que suena para ocupar un lugar destacado en ese Congreso. Del lado de enfrente, un dirigente de Lanús perteneciente a Juntos por el Cambio, suena fuerte para ser su Vicepresidencia: Adrián Urrelli.

Ninguno de los dos nombres están oficializados, pero ambos contarían prácticamente con el "OK" para asumir dichas funciones a partir del nuevo período legislativo.

En el caso del lomense, la designación sería un guiño a los intendentes peronistas y sobre todo a Martín Insaurralde. La usina de rumores indica que en el aval a Otermín habría pesado el apoyo de La Cámpora, del cual la futura esposa y flamante diputada nacional, Daniela Vilar, es miembro. ¿Se viene una nueva pareja explosiva en la política de la provincia de Buenos Aires? Nadie duda de la capacidad política de Vilar y el enorme futuro que tiene. Lo de Federico Otermín está a la vista: será el presidente de la Cámara de Diputados provincial más joven en su historia. No hay mucho más por decir.

La usina de rumores indica que en el aval a  Otermín habría pesado el apoyo de La Cámpora, del cual la futura esposa y flamante diputada nacional, Daniela Vilar, es miembro.


La pregunta es: ¿Les alcanza a los intendentes peronistas del Conurbano sur con la presidencia de la Cámara Baja? Daría la impresión de que no. Todos esperan con expectativa las definiciones de Axel Kicillof sobre su futuro gabinete. Por ahora todo es hermetismo. Se aguardan definiciones y sobre todo el visto bueno de Cristina Fernández, quien ya le bajó el pulgar a varios "ministeriables" propuestos por Alberto Fernández para ocupar su gabinete nacional. Por ahora no hay muchas pistas. Sigue sonando fuerte el área de Infraestructura. Veremos.

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Por el lado de Juntos por el Cambio, pareciera todo encaminado para que Adrián Urrelli ocupe la Vicepresidencia en Diputados. Restan "resolver algunas diferencias internas", contó en off una más que destacada fuente a este periodista, la que además remarcó que "pareciera que está, pero hasta que no esté, no está". El ex jefe de gabinete de Néstor Grindetti tuvo que sortear un duro escollo: nada más y nada menos que el niño mimado de María Eugenia Vidal, Alex Campbell. 

La eventual resolución del tema Urreli de manera positiva lo coloca al reelecto intendente de Lanús definitivamente entre los tres dirigentes más importantes del PRO en la provincia de Buenos Aires e imprescindible a la hora de las definiciones. Tal vez a la par de María Eugenia Vidal y Jorge Macri. La histórica remontada en las las recientes elecciones generales en Lanús no hacen otra cosa que ratificar su capacidada política y de gestión.

Las direrencias

Como es habitual en la política, un movimiento provoca otro. Lo que satisface y beneficia a algunos disgusta a otros. También está el caso de aquellos que quedan en el llano y con un tiempo que antes no ostentaban. En el PRO hay un caso emblemático: Emilio Monzó.

El todavía presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, ya libre de ataduras, decidió volver a caminar la provincia de Buenos Aires. Lo hará, por ahora, dentro de Juntos por el Cambio. Salió con la ambulancia y comenzó a recolectar a varios de los heridos que dejó el reciente armado de listas oficialista. En su mayoría son miembros de la denominada "pata peronista", que supo sumarse oportunamente al proyecto presidencial de Mauricio Macri.

Sin retorno al justicialismo, y mucho menos con el protagonismo que viene asumiendo Cristina Fernández, la mayoría de estos dirigentes estarían viendo como buena opción la de Monzó. El dato llamativo es que también fueron de la partida muchos dirigentes que en la región supieron formar parte de las listas del lavagnismo. Algunos con origen peronista, otros con pasado radical. La perlita fue la presencia del aún ministro del Interior, Rogelio Frigerio

Todos ellos participaron del desembarco de Emilio Monzó, que curiosamente eligió la Tercera Sección Electoral como punto de partida de un proceso de imprevisible destino. El acto se desarrolló el jueves pasado en el Club Nahuel de Florencio Varela. Teléfono para Néstor Grindetti y todo el PRO bonaerense, que mira con recelo los pasos del todavía diputado nacional.

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En el Frente de Todos también hay ruídos y puntualmente tienen a Lanús como escenario central. No sorprende. Fue el único destrito en la región en el que el peronismo salió derrotado. El malestar viene por el lado del Frente Renovador. Las definiciones de Nicolás Russo y Sebastián Beroldo en favor de apoyar un presidente del Concejo Deliberante "amarillo" por una cuestión de "usos y costumbres", y la continuidad de los interbloques peronistas no cayó nada bien del lado kirchnerista.

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Del lado kirchnerista presionan con la "unidad", sobre todo a sabiendas de que de esa manera se plasmarán los bloques de diputados y senadores tanto en el orden nacional como provincial. El massismo se sumó a esa estrategia. Habrá que ver si la idea "prende" en los distritos. Por ahora resulta difícil. Sobre todo luego de las declaraciones de Beroldo en contra de Darío Díaz Pérez y su esposa, Karina Nazábal. El objetivo, además de tener una mayoría automática, es avanzar hacia la conducción del Concejo Deliberante. 

Del lado kirchnerista presionan con la "unidad", sobre todo a sabiendas de que de esa manera se plasmarán los bloques de diputados y senadores tanto en el orden nacional como provincial. El massismo se sumó a esa estrategia. Habrá que ver si la idea "prende" en los distritos.


Un tema que puede ser un elemento de presión es la situación de Nicolás Russo. El electo concejal finalmente juró como diputado provincial. Lo hizo en lugar de Blanca Cantero, que asumirá como intendenta de Presidente Perón.

Desde el Frente Renovador hay absoluto hermetismo sobre los pasos a seguir por el actual titular del Club Atlético Lanús. Aunque algunas voces aseguran que su intención es continuar en el Legislativo. De todas formas, Russo también juraría en la banca como edil para luego pedir licencia. 
¿Quién asumirá en su lugar? En teoría, debería ser Diego Martirian, alineado con el ex viceministro de Justicia kirchnerista Julián Álvarez. Aunque aseguran que el tema no está definido.

El massismo promete resistir y quedarse con esa banca. Habrá que ver cuánto aguantan la presión, sobre todo ante el creciente malestar por la falta de señales en favor de la unidad interna.

La grieta

Definitivamente, en el sindicalismo se está instalando una grieta entre los gremios ortodoxos y considerados permisivos con el saliente gobierno de Mauricio Macri y aquellos más rebeldes o radicalizados con la etapa que culmina.

La cara visible de los primeros es Héctor Daer, líder de la Sanidad y uno de los miembros de la actual conducción cegetista. Del otro lado se ubica Hugo Moyano. Por ahora, Alberto Fernández se estaría inclinado por Daer, aunque sin dudas deberá mostrar un delicado equilibrio para evitar problemas mayores que repercutan en su gestión.

El tema no es sencillo. Desde el sector más radicalizado reclaman una CGT diferente, con una nueva conducción que no haya "claudicado" ante el gobierno de Cambiemos. Habrá que ver si la sangre llega al río o no. Por lo pronto, además de las voces desafiantes de los caciques nacionales, ya se pueden escuchar las de los indios locales. 

La región ha sido un espejo de las internas nacionales. La diferencia es que esas internas se saldaron con la creación de dos CGT locales. Una alineada con la conducción cegetista nacional y la otra más bien combativa. Desde el kirchnerismo siempre fogonearon estas últimas.

El advenimiento de nuevos tiempos también plantea nuevas reglas de juego sindicales. Los gremios lo saben y se están preparando para ello. Marzo puede ser el mes de inicio de ese nuevo tiempo. Veremos qué nuevas caras nos muestra el sindicalismo regional. Aspirantes nunca faltan.

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