jueves 05 de diciembre de 2019 - Edición Nº3460

Provincia | 11 nov 2019

LA SEMANA

Mucho ruido y pocas nueces

La denuncia de fraude en Lanús pierde peso político. Los intendentes peronistas de la región comienzan a tomar posición en el futuro armado nacional y provincial.


Por:
Ruben Molina

La semana política arrancó con una denuncia de presunto fraude electoral en Lanús que poco a poco fue languideciendo, en principio por el propio efecto que le dieron los protagonistas del recientre proceso electoral local, pero fundamentalmente, por quien lanzó la denuncia: Darío Díaz Pérez.

Los primeros pases de factura internos comenzaron a aparecer. Algo similar ocurrió en Avellaneda, ya que los radicales apuntaron contra la vieja dirigencia por el poco apoyo dado en la campaña de Luis Otero.

Por el lado de los municipios peronistas ganadores hay una tensa calma. Todos aguardan los reacomodamientos nacionales y provinciales para ver cómo se mueven las piezas en los municipios. El nombre de un intendente de la región pica en punta para ocupar un lugar destacado en la gestión nacional o provincial. Algunos indicios de lo que se viene para estas comarcas.

 

La denuncia

La semana comenzó con la sorpresa que dio el exintendente peronista Darío Díaz Pérez, que en su rol de titular del PJ local presentó una denuncia por irregularidades en los padrones durante las elecciones del 27 de octubre pasado.

La acusación tenía que ver con el tipo de DNI con el que debían votar los ciudadanos. De acuerdo a lo informado por el ex jefe comunal, unos 25 mil lanusenses se vieron imposibilitados de votar porque les figuraba un documento nuevo, el cual jamás habían retirado o recibido, por lo cual se les impedía votar. Según el relevamiento realizado por el denunciante, la mayoría de los perjudicados pertenecían al justicialismo.

La semana pasada habíamos dicho que la denuncia era "rara", pero a pesar de ello debía ser tenida en cuenta por la Justicia. Los días fueron pasando y demostrando que no sólo a este periodista le parecía "rara" y hasta una "locura" la situación. Muchos dirigentes peronistas de Lanús, en estricto "off", aseguraron que lo expresado carecía de sentido y apuntaban contra Díaz Pérez, al que hasta llegaron a calificar de "mal perdedor" y de querer tener un "protagonismo" que ya no ostenta. 

Pero fue el concejal massista Sebastián Beroldo quien se animó a decir públicamente lo que otros manifestaban por lo bajo: "No hay que hacer nada raro ni buscar fantasmas, hay que respetar el triunfo de Néstor Grindetti. Sinceramente, nosotros buscamos empezar a crecer desde el frente, no nos quedamos en esas cosas", sostuvo en diálogo con el programa radial Política del Sur.

LEER MÁS: Sebastián Beroldo: “No me veo ni en fotos en un bloque con Karina Nazábal”


Beroldo fue un poco más allá y aseguró que no se veía "ni en fotos" formando parte de un mismo bloque con Karina Nazábal, esposa de Darío Díaz Pérez y concejal electa por el Frente de Todos.

Las declaraciones del edil massista dejan a las claras que las grietas dentro del peronismo de Lanús siguen vigentes, y mucho más si la voz cantante del partido continúa siendo el exintendente. Por ahora no hubo autocrítica, pero seguramente al momento de la discusión los pases de factura serán terribles.

Por el lado de Edgardo Depetri hubo total hermetismo. Esta semana tampoco hubo apariciones ni declaraciones públicas. Ni siquiera participó de la sesión del Concejo Deliberante del jueves pasado. Aunque desde su círculo áulico hicieron llegar su adhesión a las denuncias lanzadas por el presidente del PJ lanusense, las cuales incluyeron otros municipios en los que Juntos por el Cambio revirtió los resultados de las PASO (La Plata, Tres de Febrero).

Del lado del grindettismo todo fue satisfacción y seguridad de que el "proyecto" continúa. Pero al mismo tiempo comenzó a sonar el escarmiento para los díscolos que optaron por arrojarse del barco cuando parecía que se hundía. La primera víctima fue el concejal radical Lucas Folino, quien junto a su padre y un sector de la UCR había optado por apoyar la candidatura de Edgardo Depetri.

¿Las consecuencias? En la última sesión del HCD quedó afuera del nuevo bloque, denominado Juntos por el Cambio. Como si fuera poco, se le cayeron varios contratos de sus asesores, y muchos de los beneficios que gozaba por ser oficialista comenzaron a caerse. El joven edil definió la situación como de "persecusión política". En definitiva, terminó pagando los platos rotos del fallido "volantazo" que pegó su sector en las últimas elecciones.  

Facturas

En Avellaneda también hubo pases de factura que involucraron a radicales. Aquí la situación fue distinta. Los derrotados fueron los de Juntos por el Cambio. Algo previsible teniendo en cuenta lo ocurrido en las PASO. Jorge Ferraresi marcó un récord, con su 60 por ciento, para un intendente peronista en dicho distrito. El radical Luis Otero recibió un 32 por ciento de adhesiones.

Pero fue justamente el radical quien, de manera tibia, alertó sobre algunas cosas que no le habían cerrado de algunos dirigentes de su partido. Lo dijo en una entrevista que dio en el programa Política del Sur previo a las elecciones generales. Luego las ratificó, aunque prefirió no dar nombres propios.

Fue el sindicalista Mariano Moreno quien le puso nombre y apellido a la acusación del experiodista televisivo. Para el dirigente del sindicato de los trabajadores municipales, el sector que no empujó la candidatura de Luis Otero fue el perteneciente al histórico dirigente alfonsinista Juan Manuel Casella. 

LEER MÁS: Acusan a histórico referente radical de haber puesto “palos en la rueda” en la campaña de Luis Otero

El tema promete no quedar allí. Luis Otero aseguró que vino a la política para quedarse y que esto "recién empieza" para él. Ratificó su pertenencia y obediencia partidaria, pero dejó en claro que quedó con la sangre en el ojo por la actitud de algunos radicales. Sin dudas, esta historia continuará.

Para cerrar el capítulo de Avellaneda, una luz de esperanza se abre en el vínculo entre Jorge Ferraresi y el Sindicato de Trabajadores Municipales que responde a Hernán Doval, y por ende, al histórico Ruben "Cholo" García. Fue el propio Doval, en contacto con el programa radial Política del Sur, quien habló de la existencia de un "diálogo intitucional", para luego no decartar una "paritaria como corresponde".

¿Serán los nuevos tiempos que corren en la política nacional que obligan a unir los lazos que antes los separaban? Ya lo decía el Martín Fierro: "Los hermanos sean unidos, esa es la ley primera, porque si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera."

LEER MÁS: Hernán Doval confirmó un “diálogo institucional” con Jorge Ferraresi

 

Los compañeros

Por el lado de los intendentes peronistas de la región, hay una tensa expectativa por los espacios que comienzan a abrirse tanto en el plano nacional como provincial. En principio, los intendentes juegan en bloque, pero también es cierto que cada uno busca reacomodarse en el nuevo mapa del justicialismo.

Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) pica en punta, pero no es el único. Mariano Cascallares (Almirante Brown) es otro de los jefes comunales que quedaron bien parados, y se sabe que mantiene una muy buena sintonía con Alberto Fernández.


Los rumores sobre la posibilidad de que un intendente de la región ocupe un lugar en el futuro gobierno siguen sonando fuerte. Las miradas apuntan al alcalde de Esteban Echeverría, Fernando Gray. Aún no hay nada confirmado.

Un nombre que suena para ocupar un lugar en el gabinete de Alberto Fernández, con fuerte ingerencia en los intendentes de la región, es el hombre de San Martín, Gabriel Katopodis. El otro es uno de Lomas de Zamora: Fernando "Chino" Navarro. Los entendidos aseguran que hoy el Movimiento Evita es sinónimo de Alberto Fernández. ¿Será?

Por lo pronto, un importante referente de ese espacio suena fuerte para presidir el futuro y renovado bloque de concejales del Frente de Todos lomense: Álvaro Llambi.

Puede parecer extraño, pero a la luz del fuerte recambio al que aspira Martín Insaurralde en su administración, no sorprendería la movida. Un nuevo guiño del intendente lomense al rol y el protagonismo que ostentará Fernando Navarro en el concierto político interno y externo del futuro gobierno.

El vínculo entre ambos no es nuevo. Navarro fue uno de los dirigentes en los cuales se apoyó Insaurralde en los comienzos de su asunción. Se podría decir que junto al titular del HCD, Santiago Carasatorre, fueron sus pilares.

Pero Fernando "Chino" Navarro no es la única puerta de ingreso al nuevo "Valhalla peronista". Otro dirigente, de origen gremial, emerge con fuerza. El actual titular de la CGT lomense, Sergio Oyhamburú, de fuerte vínculo con Héctor Daer, se ha convertido en una pieza destacada de este nuevo armado político regional.

El tiempo y sus ambiciones determinarán cuál es el lugar que ostentará en esta nueva etapa el dirigente de la Sanidad. Ganas y contactos no le faltan.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
MÁS NOTICIAS