viernes 06 de diciembre de 2019 - Edición Nº3461

Gremiales | 6 nov 2019

ACTO EN PLAZA DE MAYO

Trabajadores de Kimberly-Clark piden a Axel Kicillof que los reciba: “Queremos trabajar”

En el marco de un “papelazo” realizado ayer en la histórica plaza, los empleados de la multinacional norteamericana reclamaron que el gobernador bonaerense electo los reciba para explicarle su plan para salvar la planta ubicada en la localidad de Bernal.


Por:
Diego Lanese

Disfrazados como la popular serie de televisión española “La Casa de papel”, trabajadores de la empresa Kimberly-Clark volvieron a protestar por el cierre de la planta en la localidad de Bernal, que dejó a 200 empleados en la calle. La multinacional se niega a reabrir las puertas de esa ubicación, bajo el argumento de los problemas que generó la crisis económica, pero los delegados de la firma aseguran que existen condiciones para recuperar la producción del lugar.

 

Por eso, en esta nueva protesta reclamaron ser atendidos por el flamante gobernador electo de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, a quien le pidieron una audiencia para presentarle sus reclamos. “Queremos trabajar”, dicen los empleados, que le vienen mostrando un plan de reapertura de la planta ubicada en el distrito de Quilmes a distintos referentes de los bloques políticos del Congreso, sin mayores resultados hasta el momento.

 

A más de un mes de la toma de la planta ubicada en Bernal, los trabajadores de Kimberly-Clark realizaron una nueva protesta, esta vez en Plaza de Mayo, donde disfrazados de los personajes de la serie de TV española realizaron un “papelazo” contra los despidos.

 

En ese contexto, pidieron una audiencia con el exministro de Economía para que busque una respuesta a sus reclamos. Los empleados resisten el cierre de la planta, que dejará a unos 200 obreros sin trabajo, y aseguran que hay condiciones para recuperar la producción.

 

“Somos 200 trabajadores que queremos trabajar. Nos dirigimos a Alberto Fernández, presidente electo recientemente, y a Axel Kicillof, gobernador electo, para pedirles que nos reciban de manera urgente y buscar una salida positiva que ponga en funcionamiento la fábrica”, expresaron los cesanteados en una carta abierta enviada a ambos mandatarios.

 

Los delegados de los despedidos le confirmaron a Política del Sur que hasta el momento no recibieron ninguna novedad a su pedido, pero aseguraron que son “optimistas” de que antes de diciembre haya “alguna respuesta”.

 

El “papelazo” es parte de un plan de lucha que lanzaron los trabajadores y que prometen mantener “con nuevas acciones en la semana”. Por lo pronto, los empleados permanecen en las instalaciones de forma pacífica como respuesta a lo que -denuncian- es “un lock-out patronal” que precipitó “el cierre y los consecuentes despidos de la totalidad de los trabajadores por parte de la multinacional”.

 

Kimberly-Clark es una firma papelera de Estados Unidos que emplea a unos mil trabajadores en el cono sur y exporta a cuatro países de la región. La empresa ratificó en las audiencias la necesidad de presentar un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), pero confirmó que no se retira del país, sino que “se compromete a seguir invirtiendo en la Argentina, un mercado clave”.  

 

Para eso, mantiene abierta su planta de San Luis, una de las tres más grandes de esa provincia y la segunda en niveles de producción de la región, y otra en la localidad bonaerense de Pilar, dedicada a la producción de productos de protección femenina y para adultos.

 

En sus plantas se fabricaban servilletas, papel higiénico, papel para pañales, rollos de cocina y papel para productos faciales, y entre las marcas que comercializa la empresa se encuentran los pañales Huggies, la línea de toallas femeninas y tampones Kotex, el papel higiénico Scott, los pañuelitos Kleenex y los pañales Plenitud.

 

“Los trabajadores venimos argumentando que esta planta es totalmente viable y rentable, pudiéndose elaborar productos económicos para la situación económica actual (tal como lo hizo esta multinacional en el período de crisis del 2001). Incluso esta planta puede proveer al Estado en escuelas, hospitales, oficinas gubernamentales, comedores y cooperativas populares”, expresan los trabajadores en la carta abierta, que busca abrir las puertas a una audiencia con Kicillof.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
MÁS NOTICIAS