viernes 22 de noviembre de 2019 - Edición Nº3447

Opinión | 2 sep 2019

LA SEMANA

Un milagro para Néstor en Lanús, y aunque aún no ganó, ya se habla del sucesor de Ferraresi

La semana política en la región tuvo novedades. Lo más importante fue la movilización en apoyo al intendente de Lanús. Pero también hubo movimientos en otros distritos. En Avellaneda comenzó un proceso de discusión interna que tiene que ver directamente con la sucesión de Jorge Ferraresi.


Por:
Ruben Molina

La semana política transcurrió con la mirada puesta en la city, los vaivenes del dólar y la eterna crisis económica de la Argentina. El mercado no le da paz al gobierno de Mauricio Macri y, mientras desde Juntos por el Cambio sufren por esta situación, de la vereda de enfrente el peronismo comienza a planear su futuro gobierno. En la región la situación es bastante parecida, aunque con sus particularidades.

Lanús es uno de esos casos particulares. La elección le dio al Frente de Todos un contundente triunfo, pero desde el lado de Juntos por el Cambio creen que están en condiciones de revertir el resultado. Apuestan al bajo conocimiento del opositor Edgardo Depetri, ganador de las PASO de la oposición; a reiterar su fuerte vínculo con Darío Díaz Pérez; y, por supusto, aunque no lo reconozcan públicamente, al corte de boleta.  

El "operativo milagro" ya comenzó. La idea es recorrer las alrededor de 6.000 cuadras del distrito y dialogar mano a mano con los vecinos, mostrar la gestión de Néstor Grindetti y compararla con la de su antecesor, Darío Díaz Pérez, quien estuvo ocho años en el poder.

La labor no es sencilla, pero los grindettistas ya comenzaron con su "cruzada evangelizadora". Aseguran que los niveles de conocimiento y de imagen del actual jefe comunal siguen siendo elevados, lo suficiente como llevar a cabo la apuesta. 

Desde el oficialismo lanusense son optimistas, dicen que hay una "ventana" y que están dispuestos a atravesarla. Afirman que el operativo comenzó bastante bien y que los vecinos reconocen la labor de Grindetti.

La frutilla del postre semanal fue el "espontáneo" acto en favor del Intendente realizado el sábado pasado frente a la Municipalidad. Más de dos mil personas se "autoconvocaron" para respaldar a la actual gestión. ¿Alcanza? Claro que no, pero para los grindettistas es un buen comienzo y los motiva ante el gran desafío que se les avecina: revertir la elección de agosto y despegarse de Mauricio Macri.

De la vereda de enfrente relativizan todo esfuerzo "amarillo". Consideran que la "campaña está terminada" y que el triunfo es un hecho. Eso sí, no quieren oir hablar ni que se mencione cualquier tipo de vínculo de Depetri con Díaz Pérez. Saben que el exintendente es "bola negra", y así como Macri tira para abajo al resto de los candidatos de su lista, en Lanús ocurre algo similar con el exjefe comunal. Para ellos, desde lo discursivo, la campaña es sencilla: Grindetti es Macri. Con eso, consideran, es suficiente.

En el peronismo de Lanús, luego de la foto de la unidad de la semana pasada, ya comienza a darse un proceso de tironeo por lo que se viene. Dan por sentado que la elección general que se avecina será un trámite, y hasta se animan a arriesgar que la diferencia será aún mayor.

En ese marco ya han comenzado los forcejeos entre los diversos sectores. La "torta" sigue siendo la misma de siempre, pero ante la falta de una conducción definida, los espacios se han multiplicado. Depetri, en caso de ratificar el triunfo en octubre, deberá dar respuestas a todos ellos.

El rol que ocupe el sector del actual titular del PJ local, Darío Díaz Pérez, será clave. El recelo para con él y, sobre todo, para con su esposa, Karina Nazábal, es grande. No son pocos los que recuerdan su papel durante la gestión kirchnerista, y mucho más aun, durante la retirada. El resentimiento todavía se mantiene.

Otro ejemplo del tironeo que ya se está dando tiene que ver con los sindicatos municipales. En Lanús hay dos: el que responde al histórico Miguel Pedelhez, que está nucleado en la Confederación de Obreros y Empleados Municipales de la República Argentina (Coema), y el que comanda Susana Chazarreta, alineada con la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo), de Rubén "Cholo" García. Esta semana, Depetri se reunió con el primero en el marco de un encuentro con las 62 Organizaciones Peronistas, del cual Pedelhez es su titular. 

La reunión no cayó nada bien en el seno del sector de Chazarreta, que viene militando junto a Depetri desde el comienzo de la campaña. "No me sentí desplazada porque fue una reunión de las 62 Organizaciones y no pertenezco a ese grupo, yo pertenezco a Fesimubo", señaló la sindicalista a Política del Sur, aunque luego remarcó: "No obstante, fiscalicé para Depetri, debería haber estado invitada, pero igual no hubiera ido".

Desde Cambiemos resaltan que en el Frente de Todos lanusense ya están en la etapa del "loteo" de espacios dentro del Municipio. Tal vez no sea del todo afortunada la definición, pero lo cierto es que Depetri, sin haber ganado oficialmente, ya está lidiando con este tipo de tironeos internos de cara a lo que puede ser una eventual administración que lo tenga como protagonista.

El resto

De manera silenciosa, en Avellaneda se viene dando un proceso de discusión interna que tiene que ver directamente con la sucesión de Jorge Ferraresi. Descontado el triunfo del intendente kirchnerista, y similar a lo que ocurre en Lanús, no son pocos los sectores peronistas que miran con desconfianza a la esposa del actual jefe comunal, la diputada nacional Magdalena Sierra.

Al igual que lo que ocurre en la mayoría de los municipios del Conurbano, los intendentes no podrán repetir sus mandatos y este será el último, por lo cual muchos ya están pensando en lo que vendrá dentro de cuatro años. En ese contexto, considerán que el "dedo" está puesto en la esposa de Ferrare Sierra. Claro, todo eso si no se deroga la vigente ley provincial que limita la reelección de los mandatos de los jefes municipales. Por lo bajo, dicen, ya hay sondeos para revertir esa condición.

Los entendidos sostienen que el actual armado de la lista de concejales del Frente de Todos de Avellaneda tienen que ver con esa intención. El rumor es fuerte, y el malhumor también. Todos saben que cuando el río suena, agua trae. Sólo resta esperar la temporada de tormentas para ver su caudal.

En Lomas también ocurrieron cosas. En este caso vino de la mano del radicalismo. Sólo bastó que el actual titular de la UCR lomense, Marcelo Coletta, confirmara en diálogo con el programa radial Política del Sur que el exedil Marcelo Pellegrini no fiscalizó en el distrito y dejara entrever que sí lo hizo en Quilmes, nada más y nada menos que para el lavagnismo, para que estallara nuevamente la increíble interna radical.

Desde el sector de Pellegrini todavía no le perdonan a Coletta y los suyos la "jugada" para quedarse con la presidencia del partido. La consideran una "traición". Todo ocurrió en la última elección partidaría: Pellegrini apostó a la reelección de Néstor Fleitas, pero por una cuestión reglamentaria, las reelecciones en la UCR requieren de un piso de 55 por ciento, y en caso de no alcanzar ese número, asume el candidato a vice.

Eso fue lo que sucedió en Lomas. Coletta, que fue de aliado en la lista de Pellegrini, asumió y le puso su impronta al partido, y de paso, un concejal amigo suyo en la actual lista de Juntos por el Cambio: César Bértoli.

De esta manera concluye una semana sin muchas novedades en lo que tiene que ver con la coyuntura política regional, pero con algunos atisbos de lo que se vendrá dentro de dos meses en las elecciones generales.

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