domingo 22 de septiembre de 2019 - Edición Nº3386

Provincia | 26 ago 2019

LA SEMANA

Cuando una imagen lo vale todo

La foto de Edgardo Depetri con sus adversarios de las PASO en el Frente de Todos de Lanús fue uno de los temas destacados de la semana. La renuncia de Juan Fabiani en Almirante Brown.


Por:
Ruben Molina

La semana que pasó no fue de las más activas en materia política para la región. De toda formas, parafraseando al Presidente, "ocurrieron cosas", con indudable correlato en la elección general que se avecina. Poco a poco los principales dirigentes de los diferentes espacios políticos comienzan a recuperarse del asombro que dejó, para muchos, la contundencia de la elección. En Juntos para el Cambio cuesta salir del estado de shock, en tanto que desde el Frente de Todos algunos ya empiezan a gastar a cuentas. Eso sí, todos mirando la marcha de la economía y lo que puede dejar la administración Macri a la gestión que viene.

Sin dudas, el episodio regional más destacado fue la foto que Edgardo Depetri se sacó con todos los candidatos que participaron de las PASO en el Frente de Todos de Lanús. El confirmado candidato a intendente posó junto a Agustín Balladares, Verónica Dell'Anna y Víctor De Gennaro, dejando en claro que la unidad del peronismo distrital está en marcha y que las intenciones rupturistas lanzadas desde algunos sectores de la política son simples especulaciones.

De la actividad también participó el dirigente del Frente Renovador y candidato a concejal en primer término, Nicolás Russo.

La foto también es una señal contundente para el sector que lidera el intendente de Cambiemos Néstor Grindetti, quien la semana pasada había puesto en duda la capacidad de Depetri de amalgamar a todo el peronismo local.

La imagen es inequívoca y muestra a un peronismo unido detrás del candidato ganador y en búsqueda del premio mayor: la recuperación del Municipio de Lanús para el justicialismo. Hacia esa aventura final se lanza la dirigencia del PJ. Las elecciones generales serán el 27 de octubre y los casi 38 mil votos de diferencia obtenidos en las PASO les abre una gran posibilidad de hacer realidad el sueño.

Desde el grindettismo aseguran que van a vender cara una derrota y ya se lanzaron a una campaña "evangelizadora" que los lleve a recorrer las casi seis mil cuadras del distrito y mostrar a los vecinos lo que consideran una gran gestión municipal.

Por lo bajo, esa campaña incluye una apuesta al "corte de boleta". La semana pasada, Diego Kravetz, candidato a edil en primer término por Juntos por el Cambio, relativizó la especie, aunque reconoció que iban a trabajar en "explicarle a la gente cómo se corta boleta". 

Ocurre que en el recuento final realizado en La Plata, los fiscales de Juntos por el Cambio se encontraron con una cantidad de votos nulos que excedían lo habitual. Algo que les llamó la atención. De acuerdo a lo expresado por el funcionario municipal, el porcentaje sobrepasaba el 10 por ciento.

Para Kravetz, el problema estuvo en que mucha gente superpuso la boleta de Grindetti con la del candidato de la boleta entera que metía en el sobre. Eso anulaba el voto en el plano local, y para el funcionario, ese fue uno de los aspectos de la diferencia final en favor del candidato justicialista.

En el peronismo relativizan la "movida". De acuerdo a lo expresado por Depetri en el programa radial Política del Sur, la "campaña ya está terminada" y no hay posibilidad alguna de que cambie la tendencia. Para el dirigente kirchnerista no hay vuelta atrás con el triunfo. Ya se siente intendente, y por lo bajo muchos comentan que ha comenzado a sentir las presiones de su propio espacio.

Está claro que la convivencia interna no será sencilla y que a la hora de la distribución la cosa no será sencilla. El eventual intendente peronista va a tener que mostrar mucha cintura política, sobre toda en la cuestión interna, porque ya se sabe que muchas manos en un plato...

Axel

La semana pasada tuvo a Avellaneda como protagonista del virtual relanzamiento de la campaña a gobernador de Axel Kicillof. El gran ganador de la elección bonaerense reunió a toda la tropa de intendentes y a los denominados "sin tierra". Los arengó y les hizo tres pedidos concretos : humildad, compromiso y responsabilidad.

Uno de los presentes fue el intendente lomense, Martín Insaurralde, quien no para de tener buenas noticias. Esta semana la propia gobernadora María Eugenia Vidal le confirmó que un hombre de su riñón, Pablo de Rosa, formará parte del Tribunal de Cuentas de la provincia.

El decreto 1100, firmado por la mandataria provincial el 13 de agosto último, se publicó en el Boletín Oficial el martes 20. El ex secretario de Obras Públicas lomense pasó a tener a cargo el área de Jurisprudencia, Doctrina y Consultas.

El dato no es menor. Forma parte del esquema de alianzas que Insaurralde mantuvo durante estos cuatro años con el gobierno de Cambiemos. La designación, para algunos inoportuna por el momento, provocó la mirada de no pocos hombres del kirchnerismo, sobre todo aquellos pertenecientes a La Cámpora, que siguen viendo con recelo al jefe comunal lomense. 

Donde siguen las suspicacias es en la alianza lomense de Juntos por el Cambio. El errático comportamiento del candidato a intendente Gabriel Mercuri abrió un sinnúmero de especulaciones. Oficialmente, nadie lo va a decir, pero por lo bajo nadie lo descarta: "a los Mercuri la mayoría los ve afuera de Cambiemos".

La decisión no sorprendería a nadie. Algunos rumores fueron más allá al sostener una declinación de su candidatura, algo que difícilmente ocurra. Lo seguro es que después de las generales habrá un replanteo del sector acerca de su pertenencia política. ¿Cuál será el destino del "clan"? Tal vez lo más cercano sea aquello que expresara durante la semana el edil del Movimiento Evita, Álvaro Llambi, en el programa radial Política del Sur: "Nadie sabe qué son los Mercuri."

Finalmente, el dato llamativo de la semana pasada fue la renuncia de Juan José Fabiani a su banca y a la Presidencia del HCD de Almirante Brown. Su reemplazante es una histórica del Partido Justicialista (PJ) de ese municipio: Norma Warrell.

Al principio hubo dudas, pero finalmente todo quedó aclarado: Fabiani asumió el cargo en 2017, por lo cual le quedaban aún dos años más de mandato. El punto es que en esta elección encabeza la lista de concejales del Frente de Todos browniano.

De esta manera, y con esta renuncia, quedaría habilitado no sólo a ser nuevamente presidente del Concejo Deliberante, sino también el sucesor directo, en caso de ausencia o situación extrema, del casi seguro reelecto intendente Mariano Cascallares.

Fabiani debía optar por concluir su anterior período, que no le permitía ser reemplazo del jefe comunal, o comenzar uno nuevo. Indudablemente, la decisión no fue tan difícil de tomar.

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