sábado 07 de diciembre de 2019 - Edición Nº3462

Gremiales | 8 ago 2019

CRISIS LABORAL

Trabajadores de Arcynur luchan para no perder sus puestos laborales

Delegados de la fábrica de Burzaco tuvieron la primera reunión con el Ministerio de Trabajo tras el cierre de la empresa en forma sorpresiva. Los responsables de la firma no se presentaron, pero serán intimados a presenciar el próximo encuentro a realizarse el lunes por la mañana. "Ahora viene jodido, esto tiene para rato", advirtió un empleado. 


Los 35 empleados de la fábrica de baterías Arcynur del Parque Industrial de Burzaco continúan el acampe en el ingreso de la empresa a fin de mantener los puestos de trabajo y asegurarse de que los dueños no retiren la maquinaria del predio. El conflicto se desató al inicio de la semana cuando los obreros no pudieron ingresar al establecimiento a cumplir sus funciones. 

Delegados de los trabajadores participaron ayer de la primera audiencia con funcionarios del Ministerio de Trabajo bonaerense y del Municipio de Almirante Brown. Pese a que no hubo presencia de la parte empresaria, el próximo paso será completar una planilla con los datos de todas las familias afectadas para que la Provincia pueda intervenir en la disputa laboral.

La cartera de Trabajo se comprometió a intimar a Arcynur para que los titulares participen de la próxima reunión fechada para el lunes a las 11. Los trabajadores apuntan contra los dueños de la empresa, los hermanos Alejandro y Rubén Navarro, el apoderado Javier Delgado y el socio Jorge Paredes de dejar a las 35 familias “en la calle”, como lamentó Javier Junco, uno de los desafectados.

El trabajador denunció que los responsables de la fábrica se comunicaron con el cuerpo de empleados para pedir que dejen de “escracharlos” por develar sus nombres. Otro de los contactos que los obreros tuvieron con la patronal fue con intenciones de “comprar al delegado”, alertó Javier en diálogo radial con Política del Sur. “Le dijeron que tenían unos pesos para él, si se podían sentar a arreglar y que después se iba a conversar. Pero no le dijeron nada de qué iba a pasar en la fábrica”, detalló.

La empresa, -ex Ran Bat- no presentó los telegramas de despido ni inició el procedimiento preventivo de crisis en el Ministerio. Además, debe a sus empleados el pago de la última quincena, el aguinaldo y el retroactivo de abril. El referente temió por la posibilidad de “dejar a todos en la calle sin indemnizar y sacar los puestos de trabajo, que es la única fuente que tienen para ganar dinero dignamente”.

El acampe en la puerta de la fábrica -ubicada en D’Antonio 2778- comenzó el lunes cuando los trabajadores llegaron a las 7 para cumplir con sus puestos y no pudieron ingresar al predio porque “habían cambiado los candados de las rejas”, relató Javier. Desde entonces, los empleados -que no han recibido telegramas de despido- se rotan para cubrir una guardia las 24 horas.

“Estaba andando todo más o menos bien, no nos esperábamos esto, fue sorpresivo. La excusa que ponían es que no había plomo para poder seguir fabricando, pero ellos (los dueños) están trabajando en el Polo Industrial de Ezeiza porque tienen ahí una fundidora de plomo”, protestó Javier.

Además, destacó: “Estamos nosotros haciendo todo solos y a pulmón”, ya que el gremio de Químicos y Petroquímicos que representa al sector no acompaña el conflicto por “estar intervenido”, explicó. Sin embargo, la lucha de Arcynur cuenta con el apoyo de trabajadores de la región en crisis similares como los choferes de Expreso Lomas, Coca Cola Femsa, Cresta Roja y la solidaridad de los colegas del mismo Parque Industrial.

Los trabajadores de la ex Ran Bat abrieron un fondo de lucha para recibir donaciones monetarias y de alimentos, y así poder mantener el acampe. “Ahora viene jodido, esto tiene para rato. Nos vamos a quedar acá hasta las últimas circunstancias, queremos los puestos de trabajo”, arengó el delegado Jonatan Farías en la asamblea improvisada al regresar del encuentro con el Ministerio.

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