miércoles 21 de agosto de 2019 - Edición Nº3354

Provincia | 16 jul 2019

PERFIL

Martín Insaurralde: peronismo 2.0

En lo personal y en lo político, el intendente de Lomas de Zamora supo traspasar los límites y le dio una nueva cara a un justicialismo para romper con los estereotipos.


En la previa a encabezar la lista de diputados nacionales del Frente para la Victoria en 2013, Martín Insaurralde tuvo un boom mediático, en especial en el programa de Marcelo Tinelli. Allí se lo vinculó en un romance con la actriz Florencia Peña, que él desmintió. “Van a salir unos cuantos romances más. Con Peña no pasó nada, con Jésica Cirio tampoco”, le dijo al diario Perfil el 30 de junio de ese año. Pero en los primeros días de septiembre se confirmaba su romance con quien es su actual esposa. Para muchos, esto fue parte de una estrategia de campaña que, si bien no le permitió ganar esos comicios (los ganó Sergio Massa y su debutante Frente Renovador), le dio una notoriedad que hoy todavía mantiene, inaugurando un nuevo perfil de dirigente peronista.  

 

Esa no fue la primera vez que se mezcló su vida personal con la política. Cuando en 1993 se casó con Liana Toledo, en la mesa principal brindó con un melenudo y muy joven Insaurralde el presidente de la Nación, Carlos Menem. Es que su suegro era nada menos que el intendente de Lomas de Zamora, Hugo Toledo, quien le abriría la puerta al Justicialismo local, en especial a quien seguiría la gestión: el ex jefe comunal Jorge Rossi.

 

La cronología del ascenso en el poder de Insaurralde es bien conocida: concejal en 2003, repitió en 2007 encabezando la lista. En 2009, Rossi abandonó intempestivamente la Intendencia, dejándolo a cargo del Municipio. Allí comenzó una impronta propia que le permitió ganar en 2011 y 2015 -previo sus dos años de diputado nacional- y buscar este año su tercer período.

 

En el medio, un escándalo casi frena su ascenso: en 2008 un programa de América TV mostraba a dirigentes comunales pidiendo una coima en su nombre. “La firma de Martín vale 70 mil pesos”, se veía en las imágenes. En ese momento, Insaurralde era secretario de Gobierno, y el pedido era para habilitar un supermercado chino. El testimonio generó una denuncia penal que fue cerrada en 2009.

 

En su trayectoria, el actual intendente de Lomas de Zamora hizo equilibrio entre el peronismo tradicional, heredado de aquellos viejos caudillos que lo impulsaron en el inicio de su carrera y su imagen 2.0 que lo volvió un fanático de las redes sociales. Un hombre que rompe con la lógica del dirigente político.

 

Alguna vez comentó que su día más triste fue cuando Hugo Toledo no lo dejó subir al escenario en un acto de su agrupación. Luego de superar un cáncer, tal vez ese momento pueda reversionarse, o no.

 

Su versatilidad lo llevó a sacarse fotos con Massa luego de la derrota del 2013 y a ser uno de los apuntados como posibles pases del Frente Renovador en 2015. Pero se mantuvo en su espacio, apoyó a Daniel Scioli y luego a Cristina Fernández de Kirchner en 2017. Y ahora volverá a ir por la Jefatura Municipal.

 

En este tiempo fue nombrado varias veces como un posible candidato a gobernador, pero finalmente nunca alcanzó ese cargo. En la previa a las PASO del 2015, incluso, puso carteles anunciando la postulación, en especial en la Costa Atlántica, pero luego perdió ante el avance del kirchnerismo más puro. En este caso, aseguran que las encuestas fueron las que lo convencieron de bajarse.

 

“Ama por siempre, vive hoy”, dice el tatuaje que se hizo con Cirio. Esa mirada al presente lo tiene ahora enfocado en la campaña que inicia, con el objetivo de consolidar su poder  en el distrito, esperando que le llegue la hora para dar el gran salto.

 

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