domingo 26 de mayo de 2019 - Edición Nº3267

Opinión | 23 abr 2019

PERONISMO

Vigencia eterna del legado filosófico-doctrinal de Juan Domingo Perón

El martes 9 de abril pasado presentamos el libro sobre el legado filosófico y doctrinal de Juan Domingo Perón, en feliz coincidencia con el 70º aniversario de la clausura del famoso Primer Congreso Nacional de Filosofía, realizado en Mendoza, desde el 30 de marzo al 9 de abril de 1949. En esa ocasión, Perón pronunció el discurso de cierre del Congreso, que luego se convirtió en el famoso texto de La Comunidad Organizada.


El objetivo de este texto es presentar en forma lo más comprensible y sencilla posible lo que consideramos es el legado que nos dejara Perón para llevar a su consumación la obra revolucionaria que ejecutó en su vida terrenal. Ese legado no es otra cosa que el sentido más profundo de por qué hizo lo que hizo y para qué lo hizo.

 

Mucho y bien se ha escrito sobre la Revolución que ejecutó Perón, tan profunda que marcó un antes y un después en la historia argentina. Gracias a Dios, mucho se ha difundido esta epopeya sin igual en nuestro devenir patrio, pero muy poco se ha estudiado, al menos en forma sistemática, el por qué y el para qué de lo que Perón hizo, el sentido último y profundo que no sólo permite entender ese pasado maravilloso, sino que además nos marca el camino futuro que inexorablemente debemos recorrer si queremos vivir de nuevo en un país en el que valga la pena vivir, y vivir bien, con dignidad y grandeza.

 

Tenemos que conocer el pasado, saber de dónde venimos, para poder tener claro hacia dónde debemos ir, porque SIN PASADO Y SIN PRESENTE NO HAY FUTURO. Muchas veces cometemos el error de hablar sólo del pasado, de lo que Perón hizo, pero no transmitimos el sentido de lo que hizo, que es lo que hoy pide abrirse camino en nuestro país, y que ya ha comenzado a preocupar a los “amos del Universo”, porque perciben con toda claridad que Perón vuelve, o ya ha comenzado a volver en varios países del planeta (Islandia, Italia, Hungría, Polonia, Estados Unidos, entre otros). Ese sentido es el legado que nos ha regalado, para que sigamos luchando y lograr que nuestro Pueblo vuelva a ser feliz y nuestra querida Argentina vuelva a ser una Nación grande.

 

¿Quién es Juan Domingo Perón? ¿Qué es el justicialismo? En sus clases sobre “Historia del Peronismo”, que dictara en 1951 en los cursos de la Escuela Superior Peronista, Eva Perón nos da la clave para explicar y predicar la esencia más profunda de la obra de Perón. En esas clases, Eva sostuvo que sólo se puede entender qué es el Peronismo/Justicialismo si se lo estudia en relación con el desarrollo y la evolución de la historia universal, porque Perón había hecho realidad los ideales y aspiraciones que los grandes hombres de la historia universal habían pretendido para sus pueblos.

 

Siguiendo esta clave hermenéutica de Eva Perón, demostramos que el legado filosófico-doctrinal que el General nos dejara para continuar y culminar su obra tiene resumido en sí el esfuerzo civilizatorio que los pueblos del mundo han aportado a la historia universal, guiados por grandes hombres, predicadores y realizadores. Estudiar ese aporte universal nos permite comprender la grandeza y riqueza de la Revolución que encarnara en el siglo pasado el inmortal líder de la argentinidad.

 

En la “Introducción” presentamos un breve resumen de la historia universal, desde los orígenes hasta la época actual, con los desafíos que cada época histórica tuvo que enfrentar, en cuanto a conciliar, por un lado, la realización plena y perfecta de la comunidad humana, sin que ello signifique el sacrificio o la desvalorización de la persona humana, y por otro lado, que se reconozca y afirme la dignidad de cada miembro de la comunidad, sin que ello lleve a la desvalorización de esta.

 

En el primer capítulo (La Comunidad Organizada), hemos puesto de manifiesto los ejes o los grandes temas fundamentales sobre los cuales está estructurada la exposición original de Perón, de por sí densa, en tanto es una presentación sintética de los fundamentos filosóficos de la obra de gobierno justicialista, ante pensadores e intelectuales nacionales y extranjeros del más alto nivel. Es una obra densa, como dijimos, lo que no significa que sea complicada, sino compleja, dado el auditorio al que se dirigía en ese momento Perón.

 

En el segundo capítulo (Peronismo, Humanismo y Cristianismo), hemos expuesto en forma sintética la herencia cultural universal que constituye el contenido sobre el cual la doctrina justicialista expresa los contenidos conceptuales que han permitido definir al peronismo/justicialismo como una “nueva filosofía de la vida, simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista”.

 

Cuatro son las grandes herencias que forman parte de este acervo doctrinal y filosófico del justicialismo: las culturas griega y romana, el cristianismo antiguo y la cultura hispánica moderno-medieval, impregnada de catolicismo.

 

Algunos ejemplos nos permitirán visualizar de qué modo Perón expresa en nuestro lenguaje criollo esos grandes aportes culturales de la filosofía universal y de sus culturas.  

 

Se ha hecho popularmente famosa la frase “nadie se realiza en una comunidad que no se realiza”. Esta frase es un resumen genial de la famosa obra La República, de Platón, escrita en el siglo IV antes de Cristo, uno de los primeros tratados políticos de la Antigüedad en el que se desarrolla en detalle la configuración orgánica y sistemática de la comunidad humana, en la que cada individuo vive en función del aporte que hace al conjunto de la sociedad para que esta sea perfecta.

 

También es popularmente famoso el apotegma que afirma y reafirma la primacía nacional: “Primero la Patria, después el movimiento y por último los hombres”, que bien podemos afirmar que es la traducción al idioma castellano de dos frases del conocido escritor, intelectual y político romano Marco Tulio Cicerón, del siglo I antes de Cristo: en una de ellas afirma que “Puesto que la Patria nos cubre de beneficios y es una madre más antigua que la que nos dio a luz, le debemos a ella más gratitud que a nuestros padres” (Sobre la República, Libro I); y en la otra sostiene que “La Patria no nos dio la vida y la educación para no recibir apoyo de nosotros algún día, y únicamente sirviendo a nuestros intereses preparar un puerto seguro a nuestro descanso, sino para reservarse en su propio servicio la mayor parte y las más grandes facultades de nuestra alma, de nuestro entendimiento y de nuestra voluntad, y dejar a nuestras comodidades privadas solamente lo que a ella le sobra” (Ibídem).

 

Respecto de la familia, en el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, Perón pone como fundamento y finalidad de la reconstrucción de la Nación el ideal de la “Comunidad Organizada”, en la que la realización individual y la conformación social se sostienen y complementan mutuamente. En esta comunidad,  la familia constituye el “núcleo primario”, la “célula social básica” sobre la que se estructura la vida social y política. Este mismo esquema está presente en el famoso texto La Política, de Aristóteles (siglo IV antes de Cristo), en el que la familia constituye la base y punto de partida de la organización social, hasta configurarse la polis (la Patria o la Nación), como realidad suprema y perfecta, lo que significa que sin familia no hay polis, no hay Patria.

 

En Conducción Política, Perón sostiene que la conducción de sí, la autoconducción, es la más difícil de todas las conducciones en el ámbito de la política: quien conduce en política “debe ser un maestro, debe enseñar y debe enseñar por el mejor camino, que es el del ejemplo”, porque “esa enseñanza es la más didáctica, pero la más difícil, porque hay que dominar el indio que uno lleva dentro de sí” (p. 131). La misma idea expresó el ya citado Aristóteles, cuando sostuvo: “Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.”  

 

Estos escasos ejemplos nos muestran que Perón tradujo al ámbito de la política los más importantes aportes conceptuales de la cultura occidental, dotando al movimiento político que él encarnara de un fundamento doctrinal y filosófico que le permitiera trascender en el tiempo, que es lo que hoy se está viendo.

 

En el cuarto capítulo (Peronismo y Doctrina Social de la Iglesia), ofrecemos las fuentes y antecedentes que llevaron al papa León XIII a sistematizar la enseñanza bimilenaria de la Iglesia sobre la proyección social y política de los principios doctrinales del cristianismo, fuentes y antecedentes que no son muy conocidos pero sí imprescindibles para comprender por qué Perón se refirió explícitamente a ese aporte fundamental en su pensamiento y en su obra de gobierno.

 

Si bien el mensaje social del Evangelio ha sido una constante desde los mismos orígenes del cristianismo, fue a comienzos del siglo XIX que ese mensaje y su prédica comenzó a adquirir mayor densidad y desarrollo, a causa de los profundos desequilibrios sociales y económicos producidos por el desarrollo del capitalismo, antes que las corrientes socialistas y marxistas emergieran con una orientación totalmente diferente.

 

Francia, Alemania, Inglaterra, Bélgica e Italia fueron los países en los que la doctrina social cristiana tuvo su mayor auge, culminando con la sistematización y oficialización efectuada por el papa León XIII y sus sucesores hasta nuestros días. Mensaje en general más proclive a la resolución armoniosa del conflicto social frente al antagonismo total propuesto por el marxismo. Esta es la gran herencia que recogió Perón del cristianismo social y que incorporó a la Doctrina Política.

 

En definitiva, a 45 años de su partida de este mundo, Juan Domingo Perón sigue estando presente en la historia argentina no sólo por la obra revolucionaria que llevó a cabo, sino además y principalmente por los valores culturales, morales, espirituales y religiosos con los que impregnó esa obra, como fundamento y razón de ser.

 

Y es por ese legado doctrinal y filosófico que Perón ha empezado a tener presencia y vigencia en el mundo: desde definir al movimiento político francés enfrentado al imperialismo financiero como “peronismo a la francesa” (Marion Anne Perrion Le Pen) hasta afirmar que “lo que vemos con Trump y en algunos países de Europa (Hungría, Polonia, Italia, etcétera) son reminiscencias de las ideas de Juan Perón” (Lawrence Henry Summers, miembro del Council on Foreign Relations, de la Trilateral Commission, del Inter American Dialogue, del G-30 [la élite de los 30 economistas voceros del poder financiero mundial][1], muestra que la vigencia de Perón ya ha traspasado las fronteras de nuestro país, para convertirse en referente actual de la política mundial).

 

PERÓN VIVE EN EL RESURGIR DEL SENTIMIENTO NACIONAL en el mundo, aunque pareciera que los argentinos no nos damos cuenta o no quisiéramos asumirlo.

 

José Arturo Quarracino              Juan Carlos Vacarezza

Secretario Político                       Secretario General

MOVIMIENTO “PRIMERO LA PATRIA”

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
MÁS NOTICIAS