sábado 25 de mayo de 2019 - Edición Nº3266

Gremiales | 14 mar 2019

CRISIS LABORAL

El salario mínimo argentino se desplomó y perdió en dólares casi la mitad de su valor

Fue por efectos de la devaluación del peso. Sólo en 2018, la caída fue del 37 por ciento, apenas tres puntos menos que lo sucedido con los salarios en Venezuela. Así lo destaca un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav), que analizó el rendimiento de los haberes argentinos.


Por:
Por Diego Lanese

El salario mínimo, vital y móvil fue instituido en el primer gobierno de Juan Domingo Perón y se volvió una referencia regional en materia de legislatura laboral. Incluido en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, actualmente su valor es establecido por el Consejo Nacional del Salario, que forman el Poder Ejecutivo junto al sector empresarial y los gremios. En marzo, por la crisis económica, se adelantó el último aumento para ubicar el haber mínimo en 12.500 pesos.

 

Pese a eso, por efectos de la devaluación, en 2018 el mínimo cayó a nivel regional al sexto lugar, luego de haberse ubicado primero en 2015. Desde ese año, asegura un informe, el salario argentino perdió casi la mitad de su valor en dólares y cayó en la tabla de los países del continente. En 2018, la caída fue la más abrupta, un 37 por ciento, apenas tres puntos menos que lo sucedido en Venezuela, que vive desde hace años una larga crisis.

 

Un trabajo del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) analizó el valor en dólares del mínimo argentino en dólares y lo comparó con el resto de los países del continente. En 2015, el haber local era de 580 dólares, mientras que en la actualidad se ubica en 297 dólares. Esto es una pérdida del valor del 48,8 por ciento. En estos tres años, aseguró el informe al que tuvo acceso Política del Sur, la Argentina pasó del primer puesto al sexto, producto de esta pérdida.

 

“El cierre del financiamiento internacional privado implicó la necesidad de acudir al FMI como única opción para evitar una cesación de pagos de la deuda pública. Esto derivó en el mayor desembolso del organismo multilateral de su historia. Pero el acceso a dicho financiamiento implica llevar adelante las condicionalidades típicas exigidas por el organismo: cepo monetario, aceleración de la reducción del gasto público y utilización de las divisas únicamente para el pago de la deuda”, explica el documento universitario sobre el abrupto salto de tipo de cambio y la consecuente caída de los salarios en pesos.

 

En el último año, el desplome del salario argentino fue más pronunciado: 37 por ciento en sólo doce meses. Esto hace que la  Argentina quede en el podio de los países que más perdieron su salario mínimo en dólares, sólo por detrás de Venezuela, que tuvo una caída del 40 por ciento. Detrás quedaron Colombia (7,1 por ciento), Brasil (6,6), Paraguay (5,4), Uruguay (3,9), Perú (2,4) y Chile (0,8). En este marco, sólo Bolivia (3 por ciento) y Ecuador (2,1) han conseguido elevar su salario mínimo en dólares en los últimos doce meses.

 

En este contexto, la Argentina también es el segundo país donde más aumentó el tipo de cambio en el último mes, con un 8,9 por ciento, sólo por detrás de Venezuela (81 por ciento). En los vecinos Brasil y Chile la caída fue menor: allí el dólar aumentó 3,6 por ciento y 1,9 por ciento respectivamente. “El abrupto salto en el tipo de cambio del año pasado fue una consecuencia directa del modelo económico vigente a partir de diciembre de 2015 y no un mero impacto del cambio de contexto internacional”, evalúa el informe de la Undav.

 

Si bien esta comparación en dólares no afecta internamente, el deterioro del salario por la inflación afecta a dos sectores: docentes y planes sociales. Los primeros tienen un piso nacional del 20 por ciento por encima del mínimo, mientras que muchas asignaciones equivalen a este haber. El desplome del salario también se da en comparación con la inflación.

 

En este sentido, como informó en febrero Política del Sur, estos ingresos tuvieron en 2018 el mayor desplome de los últimos años y “se ubicó en los menores niveles en términos reales desde el año 2004”. Así lo remarca un trabajo del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, que además destacó que las perspectivas para este año “están lejos de ser alentadoras, en tanto el deterioro a lo largo de 2018 fue creciente y en el mes de enero de este año se registró una caída interanual superior al 20 por ciento”. 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
MÁS NOTICIAS