domingo 17 de febrero de 2019 - Edición Nº3169

Gremiales | 8 feb 2019

ANÁLISIS

La reforma laboral generó una inédita unidad entre gremios y empresarios

En el sector textil los sindicatos y las cámaras empresariales se juntaron para rechazar el intento del gobierno nacional de flexibilizar el convenio laboral. Las Pymes son pioneras en este tipo de maniobras, ya que participan de las jornadas gremiales contra el aumento de tarifas. “Esta alianza puede vencer el modelo”, aseguran.


Por:
Por Diego Lanese

Cuando se atascó la reforma laboral en el Senado, el Gobierno comenzó a pensar en una nueva estrategia para imponer esa medida que tanto reclama el FMI y que hasta ahora no logró el consenso de los gremios ni la oposición, más allá de victorias aisladas. Ante la imposibilidad de aprobar un paquete de leyes que permita introducir varias reformas en el sector del trabajo, hace un tiempo apunta a la necesidad de generar “acuerdos sectoriales”, es decir, aplicar la reforma por rubros.

 

Comenzó con los petroleros, a quienes les modificó el convenio colectivo a cambio de que no se produzcan despidos. Siguió con los marineros del SUMO, a quienes presiona para que acuerden una serie de cambios en las condiciones de trabajo a cambio de firmar la paritaria de este año. Pero el caso más concreto de avance con el proyecto se dio en el sector textil, uno de los que más sufre por las políticas económicas del Gobierno. Hace unos días, intentó impulsar una serie de cambios en las condiciones laborales, empezando con un banco de horas y demás medidas flexibilizadoras, como la creación de un fondo para el pago de indemnizaciones, que es parte de la ley que está atascada en el Congreso.

 

La iniciativa generó una inusual alianza entre gremios y empresarios, que no muchas veces coinciden en rechazar una propuesta. Juntos desactivaron la iniciativa del oficialismo y marcaron un nuevo punto de resistencia a la reforma laboral. La propuesta de la Casa Rosada para el sector textil busca aprovechar el mal momento de la actividad, jaqueada por las suspensiones y despidos masivos por el cierre de fábricas, como un argumento para imponer los cambios.

 

En concreto, la Secretaría de Trabajo propuso incorporar un fondo de cese laboral y un banco de horas en los convenios colectivos de trabajo de la cadena textil. Pero los gremios y los empresarios lo rechazaron. En un encuentro con el ministro de Producción, Dante Sica, y el secretario de Trabajo, Lucas Fernández Aparicio -ideólogo de la propuesta-, la Asociación Obrera Textil (AOT), el Sindicato del Vestido (SOIVA), la Unión de Cortadores y el gremio de empleados textiles (SETIA) llevaron un documento con severas críticas a la iniciativa, que fueron apoyadas por los empresarios de la Federación de Industriales Textiles (FITA), la Cámara de la Indumentaria (CIAI) y la Fundación Pro-tejer.

 

Esta alianza se viene dando en otros sectores y marca un punto inusual en este tipo de conflictos. En especial en el sector Pymes, gremios y empresas movilizan juntos, como sucedió durante los jueves de enero con las marchas de antorchas, que incluyen a asociaciones de pequeñas empresas.

 

“Lo que sucedió en el sector textil es consecuencia de que los sectores pymes ya venimos trabajando desde hace tiempo con los sindicatos”, afirmó Daniel Moreira, de la Asociación Pyme. El dirigente le recordó a Política del Sur: “Hicimos una movida muy fuerte en diciembre, ahí estuvimos con diputados y sindicatos. Además, estamos participando como Frente Productivo en la marcha de las antorchas, somos convocantes de esta movida contra las tarifas”, y agregó que “el Gobierno trata de minimizarlo y de fisurar esa alianza, que hoy está funcionando”.

 

Sigue la ofensiva

 

La propuesta del Gobierno para el sector, bajo la excusa de la crisis, retoma los lineamientos de las leyes que componen la reforma laboral, como el famoso banco de horas, que habilita que se realice una compensación de horas a lo largo de un año, de forma que las horas trabajadas en exceso en una jornada se compensen con menos horas en otro día. En otras palabras, se pueden establecer jornadas de hasta diez horas diarias sin pagar horas extras. Otro de los puntos es el “fondo de cese laboral”, que sustituye al empleador en el cumplimiento de las obligaciones de pago de indemnizaciones por despido. La medida crea un sistema de capitalización de fondos para un despido “asegurado”.

 

Esta iniciativa es considerada una forma de “AFJP de los despidos”, según un informe elaborado por el Centro de Estudios Atenea. “El fondo de cese laboral sustituye al empleador en el cumplimiento de las reparaciones indemnizatorias por preaviso. La adhesión por parte de los empleadores es voluntaria, pero una vez que se adhiere, el vínculo es irrevocable e incluye a todo el personal de la planta”, destaca el trabajo, al que tuvo acceso Política del Sur.

 

Para Atenea, “se establece la posibilidad de capitalizar estos fondos, creando nuevas entidades financieras (similares a las AFJP), manejadas por el Instituto Administrador del Fondo de Cese Laboral Sectorial”. “Si bien se muestra como un beneficio para el trabajador, que podría tomar parte de esa ‘capitalización y ahorro’ al jubilarse o al renunciar, lo cierto es que en el caso de los despidos se transforma en el signo de mayor precariedad laboral que registra la normativa en nuestro país”, denuncia el informe del centro.

 

Con los textiles en rebeldía, el oficialismo se reunió con referentes del sector metalúrgico para intentar presentar una propuesta similar. Pero a la cumbre con las empresas no fue el líder de la UOM, Antonio Caló, que dejó un mensaje claro: no aceptarán ningún cambio del convenio que flexibilice las condiciones laborales.

 

Otro rubro que podría caer en el radar del Gobierno y el ministro Sica es el mecánico, en especial por la caída de la venta de automóviles. Rápido de reflejos, el secretario general del sindicato SMATA, Ricardo Pignanelli, alertó de un intento de imponer “de prepo una flexibilización”, bajo el argumento de la desocupación. El referente sindical consideró que la Casa Rosada no tiene margen para avanzar con una reforma laboral en el Congreso, pero advirtió que “lo está haciendo de prepo”.

 

Esta ofensiva pone en marcha la alianza entre los sectores empresariales y los gremios, otro obstáculo que deberá afrontar el Gobierno. “Las pymes nos estamos agrupando y trabajando fuertemente con los sindicatos y los trabajadores, la alianza que puede vencer el modelo estratégicamente pasa por ahí. Hay que ser muy claros y muy fuertes en este sentido”, concluyó Moreira, de la Asociación Pyme y el Frente Productivo Nacional.

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