miércoles 16 de enero de 2019 - Edición Nº3137

Gremiales | 11 ene 2019

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Fesimubo respalda a los municipales marplatenses: “El conflicto llegó a este punto porque el Ejecutivo lo dilató”

Desde este espacio gremial destacaron el esfuerzo de los trabajadores, que decidieron acatar la conciliación obligatoria, más allá de que para ellos es ilegal. Reclamaron que en esos 15 días hábiles el gobierno de Carlos Arroyo mejore la oferta salarial.


Por:
Por Diego Lanese

En estas horas, luego de que el Ministerio de Trabajo provincial dictara la conciliación obligatoria, los trabajadores municipales de Mar del Plata volvieron a sus actividades, y así se comenzaron a normalizar los servicios en la ciudad turística. En los días previos, la falta de recolección de residuos, controles de tránsito o de atención en dependencias sensibles, como el cementerio, hizo que las postales de inicio de temporada de “la Feliz” fueran muy distintas.

 

Con el dictamen de la cartera laboral, el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) decidió levantar la medida de fuerza, a la espera de una nueva oferta salarial. El conflicto estalló por la falta de acuerdo entre la gestión de Carlos Arroyo y sus empleados, que desde agosto reclaman una suba salarial del 20 por ciento para la segunda mitad del 2018.

 

En medio de la crisis, el Intendente dio un incremento por decreto del 14 por ciento, que no hizo más que tensar la situación. Desde la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo) respaldaron al gremio local y responsabilizaron al Ejecutivo de haber “dilatado el conflicto”. Además, remarcaron que la conciliación dictada “es ilegal”, pero la acataron para favorecer una solución final en la discusión.

 

Desde el 11 de diciembre, los municipales marplatenses realizan retenciones de tareas, ante la falta de acuerdo salarial con el intendente Arroyo. En este contexto, en los últimos días se intensificaron las protestas, que generaron dificultades en la ciudad, atestada de turistas. La falta de higiene urbana, de controles de tránsito y de atención en varias oficinas fue motivo de dificultades durante los primeros días del 2019. Por eso, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó por segunda vez la conciliación obligatoria.

 

La cartera laboral, que había realizado dos intentos en La Plata para acercar posiciones, argumentó que esta medida busca “resguardar la integridad general de los vecinos de Mar del Plata y la de los 230.000 turistas que eligieron la ciudad para descansar y pasar sus vacaciones en paz”.

 

Desde Fesimubo rechazaron esta medida y recordaron que “es ilegal”, respaldando la decisión de los municipales de aceptarla para intentar llegar a un acuerdo. “El argumento del Ministerio de Trabajo es una locura, ya se había dictado una conciliación obligatoria y la Municipalidad no se avino en arreglar o dar una nueva oferta. Pensar en el turismo en un conflicto laboral es una locura”, sostuvo Daniel Ferro, secretario de Prensa y Comunicación de  la Federación.

 

En diálogo con Política del Sur, Ferro explicó que “es ilegal dictar una segunda conciliación por el mismo conflicto”. Sin embargo, los municipales decidieron acatarla para tratar de llegar a un acuerdo. “El Ejecutivo no se sentó desde agosto, los compañeros hicieron todos los esfuerzos, incluso el de acatar esta conciliación obligatoria que no es legal, que se hizo para ver si en estos 15 días hábiles el Gobierno recompone mejor el salario”, dijo el dirigente.

 

Desde agosto que los municipales discuten con Arroyo la segunda suma salarial del año. Para el primer semestre se cerró un acuerdo del 18 por ciento (12 + 6). En agosto debían comenzar las negociaciones para el segundo tramo, pero sólo hubo un encuentro, sin mayores acuerdos. “Luego de ese encuentro dilataron la cuestión, pensando que los compañeros se iban a cansar. En esos meses además se quitó una bonificación, que generó una gran movilización con todos los compañeros de la provincia”, recordó Ferro.

 

“El conflicto llegó a este punto porque el Ejecutivo lo dilató, nunca se sentó ni tuvo capacidad de arreglarlo”, agregó. Tanto el sindicato local como la Fesimubo apuntan sus cañones a la actuación del secretario de Hacienda de General Pueyrredón, Hernán Mourelle, encargado de llevar adelante la negociación.

 

En su reciente visita a Avellaneda para participar del último plenario de secretarios generales de la federación, el titular del gremio marplatense, Antonio Gilardi, criticó al funcionario: “En Mar del Plata tenemos un problema, hay un virrey designado que mandaron oportunamente de Lanús, que es el que realmente pone condiciones ante el silencio y el sometimiento del intendente municipal, que es el que debe tomar las decisiones políticas y no lo hace”, acusó el dirigente, y agregó como un absurdo que “ahora va a ser él quien va a hacer retención de tareas y no va a pagar los sueldos”.

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