sábado 19 de enero de 2019 - Edición Nº3140

Temperley | 27 dic 2018

Un año de locos

Temperley finalizó su intenso 2018 a mitad de tabla: a sólo 3 puntos del reducido y a 3 del descenso.


El conjunto de Turdera finalizó uno de sus años más locos de su historia, con muchas alegrías, y al mismo tiempo, con muchas tristezas. Si tenemos que hablar de algún equipo que pasó por todo en el 2018 fue, sin dudas, Temperley, quien tuvo gran cantidades de altibajos a lo largo del año.

El Gasolero despide uno de sus mejores años en toda su historia: con una clasificación a la semifinal de la Copa Argentina, y estando a sólo dos partidos de jugar por primera vez en su historia la Copa Libertadores. Sin embargo, durante 2018 también atravesó la tan sufrida vuelta al Nacional B en el primer semestre del año.

¿Quién iba a pensar que en el inicio del 2018 Temperley pasaría por todo lo que pasó? ¿Quién se iba a imaginar que, estando en descenso directo (en el Nacional B) quedaría a dos partidos de la Copa Libertadores? Es una cosa de locos.

El Gasolero inició su 2018 con el objetivo de sumar todos los puntos posibles para lograr la permanencia en la Primera División. Sin embargo, no tuvo el mejor de los arranques, ya que perdió los primeros tres partidos ante Atlético Tucumán, Talleres de Córdoba y Boca Juniors. Claramente, los rivales con los que tuvo que enfrentarse no eran para nada sencillos. Luego recibía a Independiente por la fecha 16 y terminó en un empate en cero.

A partir de esa fecha hasta la 20, Temperley sumó sólo 3 puntos en cinco partidos, con tres derrotas y dos empates. A partir de ese momento, ya el presente era complicado, estaba cada vez más comprometido con la tabla de descensos, y ya no quedan muchas fechas en juego. La diferencia con el resto de sus competidores era muy amplia, debía ganar o ganar en las próximas fechas para tener una posible esperanza.

En la fecha 21 debía viajar a Bahía Blanca para enfrentar a Olimpo. Temperley iba con la obligación de ganar de visitante. Sin embargo, logró sacar un punto, complicándose aún más con el descenso. Luego tuvo dos últimas esperanzas de local ante Lanús, aunque nuevamente sumó de a uno como local.

Ya estaba en el ocaso de la liga, debía ganar sí o sí en su visita a Mendoza para poder respirar un poco más en la Primera División. Sin embargo, Godoy Cruz tomó  ventaja  de la situación y venció al Celeste por 3-0, sentenciando el final de los sueños y las esperanzas del equipo de Turdera.

Un 14 de abril descendió al Nacional B a falta de cuatro fechas por jugarse. Lo que ocurrió en las últimas fechas fue la valentía de todo el plantel, de cara a ese triste final de temporada. De cuatro partidos restantes, ganó dos y perdió dos. Todo un logro hizo en el final de temporada, sabiendo que cuando iniciaría el nuevo torneo, no estaría dentro de la Superliga.

Temperley terminó un semestre muy duro, pero con la esperanza de dar una vuelta de página y soñar con una posible vuelta a la Primera División. Empezó el receso por el mundial, un nuevo campeonato y una nueva esperanza para todo el mundo gasolero.

En el arranque del campeonato, el Celeste empezó con el pie izquierdo, no tuvo el mejor de los inicios. En las cuatro primeras fechas sumó solamente un punto. Con el flojo arranque del campeonato, el entrenador, Gastón Esmerado, decidió hacerse a un lado para dejarle el rumbo a Cristian Aldirico.

El desafío para el nuevo DT era complejo. Temperley venía con falta de fútbol, y el cambio de aire le hizo más que bien. En el debut de Aldirico como entrenador, venció a Gimnasia de Jujuy por 1-0 en condición de local. Luego tenía que viajar a Tandil para enfrentar a Santamarina, un rival muy duro y en un estadio complicado. Pero pudo superarlo, logró su segunda victoria consecutiva en el torneo. Todo parecía que el cambio de aire con Aldirico resultaba más que positivo. Sin embargo, de a poco fueron empezando los problemas.

Con la llegada de Aldirico se notó un cambio no sólo de actitud, sino también en lo futbolístico. Aunque siempre le faltaba algo. Y así pasó ante Instituto de Córdoba en el Beranger, cuando perdió  por la mínima. Mientras todo parecía hundirse en el Nacional B, el equipo de Turdera se encontraba haciendo historia en la Copa Argentina. A pocos días de la derrota ante Instituto, debía enfrentar a San Lorenzo por la semifinal de la Copa Argentina. Y para agregarle mayor tensión, hasta esa fecha se encontraba perdiendo la categoría. Una cosa extremadamente curiosa. ¿Quién iba a imaginar un equipo con posibilidad de ingresar a la Copa Libertadores y al mismo tiempo irse a la B Metropolitana? Una cosa de locos.

Como todos sabemos, el final en la Copa fue negativo para Temperley en el resultado, pero no lo fue en lo anímico. La entrega y el sacrificio que dejó el equipo de Aldirico en la Copa Argentina fue inexplicable.

Luego de quedar eliminado, el equipo de Turdera centró su mirada en el objetivo más importante: salir del descenso. Y así lo hizo. Al principio le costó cuando perdió en Santiago del Estero ante Mitre, y luego en un empate de local ante Chacarita. Sin embargo, tras dichos partidos, tuvo que visitar a Deportivo Morón por la fecha 12 del torneo. En ese encuentro dio el batacazo y logró sumar de a tres.

Luego de haber cortado esa racha sin triunfos, tenía que recibir a Independiente Rivadavia de Mendoza en el Beranger, y logró una gran victoria jugando de muy buena forma.

Con estas dos victorias consecutivas, el Celeste logró salir del descenso directo. Hasta incluso le permitió darse el lujo de ingresar a la Copa Argentina del 2019. Sin embargo, no lo logró. Debía ganar ante Defensores de Belgrano en el partido postergado de la fecha 5, pero terminó en empate 0-0.

Temperley finalizó uno de los años más locos de su historia, a sólo 3 puntos de los puestos de reducido. Aunque también a 3 del descenso. Por lo tanto, se le viene un gran inicio de semestre, ya que todo puede suceder.

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