domingo 18 de noviembre de 2018 - Edición Nº3078

Avellaneda | 3 nov 2018

ANÁLISIS

Después de anotarse con una paritaria récord, Moyano va por un nuevo paro

El líder camionero acordó una suba del 40 por ciento y destrabó el conflicto sectorial. Ahora va por un nuevo paro nacional, posiblemente luego de la aprobación del Presupuesto. La CGT se reunió y dejó la propuesta en el “congelador”. La embestida judicial contra los Moyano avanza y el Frente Sindical promete “respuestas en la calle”.


Por:
Por Diego Lanese

 En horas previas a una nueva reunión de la “mesa chica” de la CGT, el Gobierno lanzó al ruedo una vieja idea que hasta el momento nunca pudo cuajar y que hoy parece más un anhelo que un plan serio: lograr un pacto social con gremios y empresarios. En medio de la crisis económica, las versiones periodísticas hablaron de una posible convocatoria para intentar lograr un acuerdo que calme la tensión y permita cerrar el año sin mayores incidentes.

 

Pero como muchas ideas del oficialismo, la expresión pareció más un globo de ensayo que una intención seria de sentar a patrones y empleados en una mesa de discusión. El nuevo amague casi ni se discutió entre los gremios, que tienen prioridades distintas. La primera, levantar los salarios, que experimentan la peor caída desde el año 2002. Por eso la firma de la paritaria récord de Camioneros, que logró una suba del 40 por ciento, gana trascendencia y se vuelve un faro que muchos empiezan a mirar.

 

En medio de la ofensiva judicial contra su hijo, Hugo Moyano firmó esta semana la reapertura salarial y se volvió a ubicar a la vanguardia en materia de mejora de haberes. Lo hizo luego de un par de marchas y con el peso de la indagatoria de Pablo encima, lo que no evitó que se firme la paritaria que termina siendo referencia del resto del sindicalismo. “Camioneros tiene poder de movilización y marca el ritmo de los otros gremios. Todas las organizaciones seguirán el mismo camino, es inevitable el efecto dominó”, admitió Omar Plaini, el dirigente canillita que celebró la suba salarial.

 

Moyano está hoy lejos de la CGT y fortalece su armado propio: el Frente Sindical para el Modelo Nacional. Desde este espacio, levantaron el guante del paro de 36 horas propuesto por el cegetista Carlos Acuña, que ahora la conducción quiere desinflar. “La idea es ir a un paro si aprueban el presupuesto nacional”, admitió una fuente cercana al moyanismo ante la consulta de Política del Sur. Sin esperar a la CGT, la idea del espacio es volver a la calle y convocar a “todos los sectores que estén dispuestos a enfrentar este modelo”. Por el momento, agregó la fuente, no hay fecha para la medida de fuerza, pero “cuando se calmen las aguas y las operaciones judiciales, se va a avanzar”.

 

En tanto, en Azopardo la idea de volver a parar apenas entusiasma. Acuña mencionó la posibilidad, pero se quedó en el camino. Roberto Fernández, líder de los camioneros, lo desautorizó la semana pasada, y en la cumbre de este miércoles el tema quedó casi sepultado. Más allá de que todos coinciden en que “no hay nada que esperar del gobierno nacional”, “gordos” e “independientes” no ven con buenos ojos un paro en este escenario, lo mismo que los dirigentes que responden a Luis Barrionuevo, que insisten con pedir una mesa de discusión a la Casa Rosada. Un grupo de gremios pide ir a un paro, la mayoría cercanos a la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que este mes tendrá una cumbre. Llamada por el ex integrante del triunvirato Juan Carlos Schmid, si logra el visto bueno al paro, podría torcer la historia, que hoy se mantiene lejana a la medida.

 

“Quieren dar gobernabilidad, pero no se dan cuenta que están pactando en contra de los trabajadores”, dijo la misma fuente consultada, que se quejó de “la confusión” de algunos dirigentes. “Si el Gobierno está cayendo es por sus errores, no porque estemos los gremios empujando”, graficó.

 

El frente judicial

 

Luego de anotarse en la paritaria y prender la mecha del paro, los Moyano deben atender la cuestión judicial, ya que la causa que intentó detener a Pablo sigue activa y esta semana tuvo novedades de paso. La principal fue el llamado a indagatoria del hijo mayor del líder camionero, quien estuvo por seis horas declarando ante el fiscal Sebastián Scalera y rechazó todos los cargos. Al salir, aseguró que las pruebas “no existen” y que se va más tranquilo de lo que entró. El abogado de la familia, Daniel Llermanos, adelantó que denunciarán al procurador bonaerense, Julio Conte Grand, porque según sus dichos, llamó por la mañana al fiscal para pedir que detenga a Pablo Moyano.

 

“Si quieren tomar una medida, que lo hagan conmigo, pero no con mi hijo”, desafió Moyano en una entrevista televisiva. Levantando la apuesta, sostuvo que “no hay ninguna razón para que lo detengan a Pablo”. Recordó que “en Independiente, en la gestión anterior, estaba el ministro de Seguridad de la provincia (Cristian Ritondo), y estaba en la mesa chica”, y disparó: “O era un tonto que no se daba cuenta o era cómplice.”

 

En este clima, el frente sindical se mantiene en alerta y no descarta medidas si avanzan sobre la detención del líder camionero. “No nos vamos a quedar de brazos cruzados”, sostuvo un dirigente de ese espacio. En diálogo con Política del sur, agregó que “sabemos que las causas son armadas, que en realidad apuntan a desgastar a Hugo y a Pablo, que hicieron de Camioneros el principal gremio de la oposición”.

 

El análisis que hacen en este sector es que el acercamiento del frente a un sector del peronismo, que comienza a expresar unidad de cara al 2019, activó este tipo de mecanismos. “Ya lo vimos con dirigentes del justicialismo, con referentes sociales y con sindicalistas. El Gobierno le tira la Justicia encima a quien se perfile a enfrentarlo”, destacó el mismo dirigente.

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