sábado 17 de noviembre de 2018 - Edición Nº3077

Provincia | 31 oct 2018

Ricardo Alfonsín: “Para ser radical no alcanza con decir que uno está afiliado a la UCR”

El hijo del padre de la democracia recordó aquel 30 de octubre de 1983, cuando la información del escrutinio llegaba a cuentagotas y finalmente posicionó al radicalismo en la primera presidencia desde el retorno a la democracia.


 

A 35 años del triunfo de Raúl Alfonsín en los comicios que dieron por terminado el último régimen militar del país, su hijo y dirigente político, Ricardo Alfonsín, celebró como un logro del sistema democrático “las libertades” y el “progreso de poder elegir a los gobernantes”. Sin embargo, manifestó que aún restan “deudas en materia de justicia social”, a las que distinguió de las “deudas de la democracia”.

 

Antes de embarcar en un vuelo rumbo a Mar del Plata por un acto en conmemoración de los comicios que determinaron el triunfo del radicalismo en 1983, el ex diputado nacional pasó por el micrófono de Política del Sur, y si bien asumió que hoy no está “en la orgánica del partido”, aseguró que quienes se alejaron de la UCR “son los que se han alejado de sus ideas”.

 

¿Qué recuerdo tiene del 30 de octubre de 1983?

 

La tarde en una quinta de Buenos Aires esperando los resultados por radio. Empezaban a caer los primeros resultados y ganaba el radicalismo, después llegaba otra tanda y volvía a ganar el radicalismo en la mayoría de las informaciones de las mesas que se daban. Le dije a mi papá “¡mirá, está ganando el partido!”, y él me dijo que había que esperar los resultados del Gran Buenos Aires. Cuando empezaron a llegar los datos de aquellos lugares donde temíamos perder las elecciones por amplio margen, ocurría lo contrario. En ese momento me dijo que sí habíamos ganado. No fue una sorpresa, él creía que ganábamos las elecciones.

 

¿Cuáles cree que son las cosas a favor y cuáles las deudas de la democracia?

 

A favor están las libertades. No es poco que no nos maten, que no nos persigan, que no nos encarcelen. Poder hacer esta entrevista representa un progreso, poder elegir a los gobernantes representa un progreso. Hoy uno tiene la posibilidad de acompañar a aquellos que más se aproximan a lo que creemos que hay que hacer. Hay muchas deudas en materia de justicia social, pero no son deudas de la democracia, cuidemos esa palabra. La democracia no gobierna, no toma decisiones. Los que gobernamos somos los políticos, y en todo caso, las deudas son de los políticos que las vamos a resolver con más democracia.

 

Suele ser bastante crítico con la alianza Cambiemos. ¿Qué reflexión le dejó el homenaje del presidente Mauricio Macri en el Museo de la Casa Rosada?

 

No soy crítico, cuando cuestiono una decisión no es porque a mí se me ocurre. Yo acaté las decisiones del partido, pero no por eso quiere decir que me tenga que callar la boca cuando no se hace lo que dijimos que íbamos a hacer al celebrar este acuerdo. Algunos me dicen que estoy disconforme con que el partido esté en Cambiemos, pero se hacen los tontos. Hay dos maneras de estar en Cambiemos: una es hacer como si no tuviéramos diferencias con el PRO, ocultando nuestras diferencias, como si no nos animáramos a formular iniciativas por temor a desagradar al PRO, como si no tuviéramos derecho a opinar, sino sólo acompañar las decisiones. Esa es la manera que yo critico. La otra manera es la que dijimos que íbamos a hacer valer las diferencias, que íbamos a tratar de influir en las decisiones, en los contenidos de las decisiones, que evitaríamos que se sesgara demasiado a posiciones liberales la UCR. Tendrán que explicar algunos por qué razón hemos dejado de hacer eso, por qué después de perder las PASO el radicalismo actuó de manera opuesta a la que se había dicho después de celebrar este acuerdo. El que diga que no, está mintiendo. Esa no era la mejor manera de contribuir con los argentinos.

 

Los referentes radicales de la región lo ven fuera del partido, ¿esto es así?

 

No estoy en la orgánica, pero no es radical quien dice que es radical. Para ser radical no alcanza con decir que uno esté afiliado a la Unión Cívica Radical (UCR). El partido es un conjunto de ideas, los que se han alejado de la UCR son los que se han alejado de sus ideas que hoy ocasionalmente están conduciendo el partido; pero estoy seguro que desde el punto de vista de la representación de los afiliados son minorías. Ellos son los que se han alejado del partido.

 

“Los partidos políticos que se desgastan son los que han sido los responsables de gobernar. Los que no han gobernado gozan todavía de la confianza, de la esperanza de los votantes”.

 

¿Cuál es su proyección de cara al 2019?

 

A nuestra política le falta imaginación, le falta conciencia acerca de las dificultades que vamos a tener que enfrentar después del 2019 y lo que puede ocurrir si no las enfrentamos con éxito. Seguimos actuando como si no fuéramos una sociedad que atraviesa un momento tan difícil, como si la sociedad tuviera una paciencia infinita. Me llama la atención la falta de preocupación por parte de la política por las cosas que vamos a tener que enfrentar en 2019 y la falta de pensamiento para resolver esos problemas que para mí dependen de los acuerdos entre las distintas fuerzas políticas, el capital y el trabajo. Para eso debemos volver al diálogo y terminar con la grieta.

 

¿Qué evaluación hace de la reunión con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa?

 

Fue un encuentro organizado por el socialismo. Tratamos de tender puentes y es un poco el propósito de la creación de este espacio de dirigentes del socialismo, del GEN, del radicalismo y dirigentes de otros partidos que vamos a ir sumando. Uno de los propósitos es tener diálogo, pensar desde la política cuáles son las amenazas que se ciernen en la Argentina, de qué manera las podemos resolver. El objetivo es definir estrategias en conjunto para ver cómo podemos enfrentar los problemas del 2019. Lo que queremos hacer es darle calidad a la política.

 

El peronismo y el radicalismo ya son partidos desgastados. ¿Por qué cree que se desgastan los frentes partidarios?

 

Porque han sido responsables de gobernar. Eso les pasa a los partidos que han gobernado; los que no, todavía gozan de la confianza, de la esperanza de los votantes. Algunos de esos partidos se están dando cuenta de que las cosas no son tan fáciles, y espero que la sociedad argentina se dé cuenta también. Hay que entender que los problemas que tenemos que resolver entre nosotros no los resuelve un partido solo ni una sola gestión, que se necesita de acuerdos fundamentales y un esfuerzo en conjunto de todas las fuerzas políticas que deben dialogar con los sectores del trabajo y la producción para poder enfrentar los difíciles problemas del 2019.

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