lunes 12 de noviembre de 2018 - Edición Nº3072

Actualidad | 12 oct 2018

El Proceso: historia de un golpe

En vísperas de las elecciones en Brasil, se estrenó “O Processo”, el documental sobre el impeachment de la ex presidenta Dilma Rousseff, que terminó con su destitución. El film, dirigido por María Augusta Ramos, fue nominado en varios de los más importantes festivales internacionales y premiado en el FIDBA de Buenos Aires. 


Por Miriam Lerose

El jueves anterior a las elecciones realizadas este último domingo en Brasil se estrenó “El Proceso”, el documental que se centra en el juicio y la condena a la ex presidenta Dilma Rousseff, develando la crisis política y moral de los dirigentes brasileños.

El documental de observación de la directora brasileña María Augusta Ramos relata el  proceso de destitución de la ex primera mandataria, acusada de maquillar cuentas públicas.

Este juicio político comenzó en abril del 2016, cuando la  Cámara de Diputados votó para iniciarlo, y concluyó el 31 de agosto de ese año, cuando el Senado aprobó, por amplia mayoría, la destitución de la dirigente del PT  y su sustitución por el vicepresidente, Michel Temer.

En los 140 minutos, la cámara simula no estar, pero está, y ese estar de la cámara va registrando escenas que parecen de ficción, más allá de saber que las historias se construyen por más documentales que sean, que el cineasta selecciona y organiza el material. También es cierto que no puede controlar lo que sucede delante de cámara, que nos muestra un juicio con muchas irregularidades desde el comienzo.

Si bien la historia se centra en Rousseff, son los senadores del PT Gleisi Hoffmann, Lindbergh Farias y el abogado José Eduardo Cardozo los que llevan adelante su defensa, y aunque saben que la lucha está perdida dese el vamos, intentan desarmar los argumentos contrarios.

En el lado contrario, el impeachment (destituir, acusar a un alto cargo de delitos cometidos en el desempeño de sus funciones) o golpe tiene como protagonista a Eduardo Cunha, uno de los promotores del juicio presidencial, y a la senadora Janaina Paschoal, abogada y profesora de derecho penal.

Minutos antes del juicio, un plano medio  imperdible de la abogada denunciante elongando su cuerpo antes de comenzar su alegato contra la Presidenta, en el que levantando la constitución expresa casi llorando que es su libro sagrado y por eso llama a votar por la destitución de Dilma. Janaina termina su discurso y otra vez, entre lágrimas (en una escena actoral), dice que sabe lo que debe estar sufriendo la Presidenta, pero que todo esto es por el bien de “los niños de Brasil “.

Fuera del ámbito parlamentario, las escenas en las calles de Brasil mostrando a un pueblo dividido (cualquier semejanza con nuestra realidad no es pura coincidencia): por un lado, las remeras amarillas al grito de “fuera Dilma”, integrantes de Partido Democrático Brasileño (PMDB); y por otro, teñido de rojo, el PT al grito de “no habrá golpe, lucharemos”.

Si bien el film cuestiona el juicio y la acusación a la ex presidenta, no deja de ver los errores del PT. En varias escenas vemos los cuestionamientos de integrantes del partido frente a, por ejemplo, la actuación de Lula Da Silva con respecto a los medios de comunicación, o la política conservadora de la Presidenta frente a la lucha de género.

En el tramo final, vemos a Rousseff cuando el 29 de agosto presenta personalmente su defensa ante el Senado (en esta última parte aparece Lula en algunas escenas), donde responde al bombardeo de preguntas de los senadores. Un día después, el Senado  aprueba la destitución definitiva por 61 votos contra 20, sin ninguna abstención.

En una entrevista para Página 12, la directora expresó que “el cine también tiene que llegar a la gente por el lado emocional. Tiene que funcionar como arte, y creo que funciona. Tiene que revelar las emociones de lo que vivieron los protagonistas, y así es que despierta sentimientos”.

Eso, el film lo logra ampliamente, nadie sale de la sala sin sentir que lo que pasó en Brasil no es más que la terrible corrupción de la clase dirigente junto al poder judicial de la que nosotros no estamos exentos.

La película fue premiada en festivales como Visions du Rèel, Documenta Madrid, Indie Lisboa y Fidba, y se estrenó en Argentina el jueves de la semana pasada, a pocos días de las próximas elecciones en Brasil

Recomendación: muy buena. 

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