sábado 17 de noviembre de 2018 - Edición Nº3077

Policiales | 13 sep 2018

Un televisor cayó sobre la cabeza de una beba y buscan avances en la causa

Denuncian por “negligencia” a un jardín de Banfield donde la niña de un año y medio recibió el impacto mientras estaba bajo el cuidado de las señoritas del establecimiento. El hecho ocurrió en 2017, pero tomó mayor difusión en las últimas semanas.


Después de una triple fractura de cráneo y un año de rehabilitación, Sofía Albariño pudo recuperar las capacidades cognitivas que había perdido como consecuencia de la caída de un televisor de 29 pulgadas sobre su cabeza. El “accidente” ocurrió durante una clase en la salita maternal del jardín Virgen Niña de Banfield.

La nena tenía en ese entonces un año y tres meses y estaba bajo el cuidado de tres señoritas de la institución. Ella estaba sentada en el piso frente al aparato y dos compañeros jugaban detrás de la mesa que lo sostenía. Un empujón provocó que la tele cayera e impactara sobre Sofía.

La víctima quedó en terapia intensiva, pero gracias a los cuidados y tratamientos, pudo recuperarse y volver a aprender a caminar. Desde el incidente, las autoridades del jardín no brindaron ninguna explicación a la familia Albariño y hasta ahora sólo declaró ante la Justicia la directora.

Según la mamá de Sofía, Lucía Albariño, el uso de la palabra “accidente” no es literal, ya que define al hecho como un acto de “negligencia” por parte del jardín. La denuncia fue labrada automáticamente por agentes policiales y expedida a los Tribunales de Lomas de Zamora.

En cuanto a la responsabilidad y las consecuencias sobre Sofía, la mamá apuntó a la “persona que decidió colocar ese televisor en ese momento, en ese lugar y en esas condiciones”, y describió que el aparato se encontraba “arriba de una mesa con rueditas sobre un piso de goma”, al alcance de los alumnos.

El golpe que recibió la nena fue de un televisor de tubo, los antiguos de pantalla curva y cuerpo, de 29 pulgadas, que le generó una triple fractura de cráneo y la dejó en “terapia intensiva por unos días”, contó la mamá al aire de Política del Sur. El hecho ocurrió a fines de junio del 2017.

Además, el jardín de infantes, ubicado en Alvear 920, sólo contaba con autorización para desarrollar actividad en las salas de 3 a 5 años. La sala de maternal no había sido auditada, por lo que la familia Albariño se sintió “estafada”, según declaró la mamá de Sofía.

Después de un año de rehabilitación, Sofía “está muy bien, volvió a caminar, y en cuanto a lo cognitivo, trabajando mucho recuperó todo lo que había perdido”, celebró. Además, contó que se cambió de institución educativa y volvió a estar en contacto con otros chicos, lo que favorece a su recuperación “como parte de la reinserción social y estimulación”.

“Estamos pidiendo que la Justicia accione. Ya pasó más de un año de este ‘accidente’, y todavía ni siquiera declararon las maestras”, cuestionó.

La familia busca la “inhabilitación de las docentes” que estaban a cargo de Sofía para que no puedan ejercer en ningún otro jardín y que “la Justicia tome la decisión que tenga que tomar respecto a la persona que decidió colocar el televisor”, afirmó Lucía.

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