lunes 12 de noviembre de 2018 - Edición Nº3072

Actualidad | 4 sep 2018

UCR: la interna que nadie quiere jugar

En el radicalismo bonaerense hay fecha para elegir autoridades partidarias: el 28 de octubre. Todo está dado para la unidad provincial. Dudas en los distritos.


En medio de la crisis económica y financiera de la Argentina, la Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires se apresta a jugar el juego que más le gusta: el de la interna. Con fecha definida de comicios para el domingo 28 de octubre, y para muchos con poco y nada para discutir en el orden provincial, la atención se centra en lo que ocurra en los diferentes pueblos. A sabiendas de que la situación del país es altamente delicada, todo indicaría que el vicegobernador bonaerense, Daniel Salvador, iría por un segundo período. Hay tiempo hasta el 29 de septiembre para la presentación de listas. Luego habría un mes para las campañas.

En todo este proceso, la atención también apunta a Ricardo Alfonsín, hoy ajeno a la realidad partidaria y de fluido diálogo con el peronista Eduardo Duhalde. En la UCR lo dan como un hecho que “Ricardito” está afuera. No descartan una fuga de radicales del partido detrás de la figura del hijo del ex presidente de la Nación.

A pesar de que la mayoría de las fuentes consultadas reconocen que no son tiempos de internas, saben que hay formalidades partidarias que cumplir. Una de ellas es, justamente, la elección de autoridades en el plano provincial y distrital. En ese marco, es un común denominador la idea de que no hay margen para nuevas alquimias en el radicalismo bonaerense. Daniel Salvador, el dirigente con el cargo más importante en la provincia, repetiría al frente de la conducción partidaria.

Tres sectores definen actualmente la interna radical en la provincia de Buenos Aires: el que responde a Daniel Salvador, el alineado con el tándem de los diputados nacionales Miguel Bazze y Carlos Fernández (ex ricardistas) y los referenciados con el diputado provincial Maximiliano Abad. Entre ellos habría consenso para evitar el enfrentamiento y continuar con el statu quo partidario. Un dato a tener en cuenta a la hora de la futura distribución de cargos es que en esta oportunidad, las listas deberán conformarse bajo el concepto de la paridad de género. Es decir, 50 por ciento de candidatos varones y el otro 50 de mujeres.

Del otro lado, y tal vez auto marginado, se ubica Ricardo Alfonsín. La mayoría le baja el pulgar, pero lo cierto es que todos miran de reojo sus pasos. Es portador de un apellido ilustre y sus palabras tienen peso desde lo simbólico más que desde lo fáctico. Sus recientes definiciones lo ubican más bien por fuera de la estructura partidaria que dentro. Por un lado, sus reuniones con los socialistas de Santa Fe y Margarita Stolbizer, y por el otro, sus furtivos encuentros con Eduardo Duhalde, quien camina la candidatura de Roberto Lavagna.

Cuando se le pregunta a Alfonsín sobre una posible ruptura con la UCR, la niega. Como contrapartida, reconoce los contactos que viene manteniendo con referentes de otras fuerzas y su idea de constituir un frente electoral con “aquellos sectores afines al pensamiento e ideario de la Unión Cívica Radical”. Su presente, en términos de la interna radical, no estaría representando una amenaza para el actual oficialismo. En diálogo con el programa radial Política del Sur, consideró una “locura” la interna y adelantó su negativa a participar.

Solucionado en principio el tema provincial, resta por ver la situación en cada pueblo. Aquí las cosas no serían tan sencillas. Con un padrón acotado, la realidad indica que “son los mismos de siempre”, ergo, las diferencias personales de siempre y los finales de siempre: unidad en la mayoría de los pueblos. A dos meses de las elecciones, hoy hay muchos amagues que tal vez no lleguen a nada. Aunque no sorprendería que en alguno de ellos haya contienda. Veamos.

Lanús

Un distrito gobernado por Cambiemos, pero que en los hechos la UCR se ve relegada a la hora de las decisiones. Tres sectores se reparten el “poder” radical en Lanús: el “volpismo”, referenciados en dirigentes de la talla de Carlos y Lucas Folino, Gustavo Hornos, entre otros; el “casellismo”, encabezado por el más “rebelde” de los radicales, Nicolás Teodosiú; y finalmente, el “amarillo”, liderado por el director del PAMI regional, Emiliano Bursese.

Si bien la mayoría descarta la unidad, también miran de reojo lo que pueda hacer Teodosiú. Cercano a Ricardo Alfonsín, no sorprendería que siguiera sus pasos en caso de romper con el partido o dar pelea interna. Él lo niega. En caso de no alcanzar coincidencias, “sería un dos contra uno”, comentó un experimentado referente del radicalismo local.

Aún no hay nombres que suenen. Faltan un mes, y “esto se arregla cinco minutos antes del cierre de listas”, señalaron. De todas formas, en algo sí hay coincidencia: la UCR debe levantar el perfil y mostrarse más crítico al PRO. No sólo reclaman espacio, sino también lugar en las decisiones del Municipio. Hay malestar con el “ninguneo” macrista. “Dicen que tenemos un 5 por ciento en Lanús. No sea cuestión que vayamos solos en la general del año próximo y lo dejemos al Intendente sin ese 5 por ciento vital para mantener el distrito”, manifestó una fuente que pidió mantener el anonimato.

En lo otro que hay coincidencia es en la crítica hacia el actual titular del partido, Néstor Fuentes. “No es lo que se necesitaba para este momento. Su silencio y falta de cuestionamientos no nos favoreció”, reconocieron.

Lomas de Zamora

Si no llega una orden de último momento, este puede ser uno de los distritos en los que haya pulseada electoral. El actual titular, Néstor Fleitas, ya confirmó que no irá por su reelección. Desde hace tiempo un sector liderado por Gustavo Vera quiere dar pelea por la conducción partidaria. Relegados en el armado de las listas y de la conducción, pareciera que octubre próximo podría ser su momento.

Los dardos apuntan contra el ex concejal Marcelo Pellegrini. “Amo y señor de la UCR de Lomas de Zamora” y jugado de lleno al proyecto Cambiemos. Contra él podrían llegar a ir varios radicales lomenses. Tal vez la sangre no llegue al río, pero ganas no faltan.

Vera ya dijo que quiere ir por la presidencia. Para ello, contaría con el apoyo de varios grupos de la periferia y el padrinazgo del diputado nacional Miguel Bazze, un ex “ricardista”. Por su parte, Pellegrini contaría con el apoyo de la vieja estructura dirigencial de la UCR lomense y el aval del ex diputado provincial por el GEN Marcelo Díaz. Como es habitual, no se descarta la participación del peronismo local. Los punteros se relamen por la faena que se avecina.

Avellaneda

Otro distrito de los denominados “álgidos”. Allí quedaron cuentas pendientes luego de las PASO del año pasado, en las que el sector liderado por Rodrigo Galetovich quedó afuera de la discusión en la lista general de Cambiemos. Pero en la interna partidaria las cosas serán distintas. Allí el grupo encabezado por Fernando Landaburu no contará con padrinazgos extrapartidarios.

Las negociaciones recién comenzaron esta semana. Al frente de las mismas se encuentra el actual titular del partido: Daniel Iozzolino, alineado con Galetovich. Y si bien lo pasado no está pisado, el objetivo es alcanzar una lista única. Imposible hablar de nombres aún, aseguran en el entorno del “galetovichismo”.

La búsqueda de la unidad contaría con el apoyo de un “histórico”: Juan Manuel Casella. Alejado de las “desventuras” de Alfonsín, no saca los pies del plato, respalda el consenso y un presidente “con perfil propio y que haga respetar la posición del partido” ante el resto de los miembros de Cambiemos en Avellaneda.

Esteban Echeverría

Uno de los pueblos en donde el oficialismo partidario tendría todo controlado y encaminado para la continuidad de todos los sectores es Esteban Echeverría. La intención está dada en que el actual presidente, Marcos Dominichini, siga por otro período.

No se descarta que aparezca alguna sorpresa, pero en líneas generales, la mayoría de los grupos tiene en claro evitar la interna. “En medio de la crisis que vive el país, el radicalismo no se puede dar el lujo de perder el tiempo en una interna”, manifestó un importante dirigente local.

La UCR echeverriana pivotea hoy en día bajo la referencia de dos dirigentes de peso: el concejal Roberto Leonis y Pablo Domenichini, director nacional de Desarrollo Universitario y Voluntariado. Ambos con aspiraciones provinciales y nacionales. Lejos del tironeo partidario local.

Almirante Brown

Luego del malestar generado dentro de Cambiemos por la designación del concejal radical Sergio Guerriere al frente de la delegación del Defensor del Pueblo, los correligionarios vuelven a mirar hacia su interior. Sabedores de que ganaron una pulseada importante a sus socios del PRO y que la jugada no cayó bien, aspiran a alcanzar un acuerdo interno dentro del partido.

El sector más fuerte comandado por el “universitario” Mario Helfenstein y Sergio Guerriere (ambos apoyan a Daniel Salvador) salió fortalecido con la movida. El objetivo de aquí en más es alcanzar una unidad que aglutine a todos los grupos detrás de una figura de consenso avalada por su espacio. No será sencillo. En el proceso anterior lograron su cometido apoyando a Guillermo Segiaro. Intentarán repetir la fórmula, tal vez con otro nombre.

En la interna anterior, Carlos Alines les presentó una lista. Apenas obtuvo el 10 por ciento. Desde el “bazzismo” lo alientan a repetir la aventura. Habrá que ver si hay reedición y cuánto puede sumar en esta nueva etapa. El grupo comandado por Hernán Bravo, alineado también con Daniel Salvador, sin dudas buscará tener injerencia en el proceso. Hoy cuenta con un consejero escolar, Marcelo Urta.

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