miércoles 12 de diciembre de 2018 - Edición Nº3102

Opinión | 21 ago 2018

Viñuales-Otermín: ¿la imagen de la sucesión en Lomas?

No pasó desapercibido el acto que encabezaron ambos dirigentes del PJ lomense la semana pasada.


Dicen que una imagen vale mucho más que mil palabras. No siempre es así, pero en el caso de lo que ocurrió la semana pasada en Lomas de Zamora, la frase volvió a tomar fuerza y ratificación de su original sentido. Ocurre que el acto encabezado por Guillermo Viñuales junto a Federico Otermín hace unos días provocó una catarata de análisis y especulaciones dentro de la fogosa interna justicialista de ese distrito.

La posibilidad de que Martín Insaurralde sea candidato a gobernador bonaerense el año próximo generó la reacción de aquellos que aspiran a sucederlo en la intendencia lomense. Como todos saben, los dos más firmes en ese propósito son justamente Viñuales y Otermín. La fotografía de dicho mitín dejó en claro para muchos que ellos dos serán los protagonistas de ese proceso. No habrá lugares para otros. En esa imagen se representa la sucesión. El resto, mejor abstenerse.

Consultados los protagonistas, claro está, negaron la especie. Ambos se mostraron respetuosos de los tiempos que corren, y sobre todo, de lo que falta para el momento de las decisiones trascendentales.

Insaurralde no ha manifestado públicamente su decisión de dar pelea por la Provincia, aunque es un secreto a voces que los principales referentes del peronismo bonaerense le han dado el respaldo. Su buena relación con Máximo Kirchner potencia la posibilidad. La semana pasada, el intendente lomense mantuvo una reunión a solas con el ex presidente Eduardo Duhalde, de quien -dicen- habría recibido apoyo. Tampoco es un dato menor la buena relación que mantiene con Sergio Massa.

Resta determinar si finalmente tomará la decisión. El desafío no será sencillo. Enfrente tendrá nada más y nada menos que a la gobernadora María Eugenia Vidal, quien a pesar de atravesar una tormenta económica, sigue manteniendo buenos porcentajes en materia de imagen positiva. Otro elemento a tener en cuenta es la propia interna justicialista: desde La Matanza suena fuerte el nombre de la intendenta Verónica Magario. Los "ingenieros" del PJ bonaerense no descartan una fórmula Insaurralde-Magario. ¿Y el interior bonaerense? Seguramente también reclamará protagonismo. No será fácil.

Las especulaciones no terminan allí. En Lomas de Zamora, y por debajo de las formalidades, es un secreto a voces que tanto el jefe de Gabinete municipal, Guillermo Viñuales, como el diputado provincial Federico Otermín están dispuestos a ponerse los cascos y meterse en una carrera por suceder al jefe comunal. Hay quienes abren también la posibilidad para que uno siga a Insaurralde en su derrotero por la provincia y el otro quede al frente de la Comuna. Habrá que ver cuánto influye la voluntad de los involucrados y cuánto la de MI en todo este proceso.

Del acto de la semana pasada no sólo queda el análisis sobre los protagonistas de la foto, sino también sobre los que no estaban, los que no fueron invitados al acto. Uno de ellos, y por lo que la usina de rumores del PJ lomense disparó en los últimos días, quedó sorprendido y molesto por la foto, pero por sobre todo, porque no fue invitado. Nos referimos al titular del HCD, Santiago Carasatorre. Nadie lo va a decir, pero en estricto "off" todos dan a "Beto" como jubilado.

Claro que no está muerto -y mucho menos jubilado- quien pelea. Y esta semana que pasó se generó una polémica a partir de declaraciones de Juan María Viñales. El hombre de Budge, hace tiempo que aspira a ocupar la jefatura municipal. Dentro del peronismo, pero por fuera de la estructura oficialista, siempre ha fracasado. No en vano ha venido reclamando a Insaurralde que afloje con las "mariconeadas" y que no le ponga zancadillas a su candidatura.

En ese contexto, reconoce como su único amigo dentro del insaurraldismo a Carasatorre. Casualmente, al ser consultado en el programa radial Política del Sur sobre las eventuales candidaturas de Viñuales y Otermín, no se anduvo con vueltas: no sólo se autocandidateó, sino que además tuvo tiempo de agregar al presidente del Concejo en el pelotón del bando contrario y asegurar que era lo mejor que tenía el insaurraldismo para presentar el año próximo.

Sus declaraciones armaron flor de revuelo dentro del oficialismo. Sobre todo, porque Viñales manifestó que sus expresiones no eran antojadas, sino que había sido el propio Carasatorre quien le había manifestado esa intención en caso de que Insaurralde se postule para la Provincia. El tema, definitivamente, no cayó nada bien.

Pero si éramos pocos, apareció Sergio Oyhamburú, el titular de la CGT regional. Fortalecido por el respaldo recibido en el orden nacional al ser declarada su central gremial como la única representativa, fue por más: exigió sentarse a la "mesa de la sucesión" lomense y advertir que el sindicalismo podría tener su propio candidato. Sabido es que el presente de Oyhamburú con la política local no está pasando por su mejor momento. El sindicalista, quien considera poco factible que Insaurralde deje Lomas, por las dudas también dijo presente.

Queda mucha agua por correr debajo del puente. El juego recién comienza, pero en Lomas de Zamora, si algo queda claro es que sobran candidatos. Además, y no es un dato menor, la posibilidad de que Martín Insaurralde emigre hacia la Provincia puede generar una interna más que áspera dentro de sus actuales seguidores. Habrá que esperar y ver cómo se van moviendo las piezas del ajedrez de la política nacional y provincial.

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