lunes 12 de noviembre de 2018 - Edición Nº3072

Opinión | 4 jul 2018

Reabrir las paritarias y frenar la reforma electoral, los nuevos desafíos de los gremios luego del paro

La agenda sindical apunta a estas dos situaciones en el corto plazo, aprovechando el impacto de la medida de fuerza. Los transportistas presionan para reabrir la discusión salarial, que ya cerraron camioneros y bancarios. El Gobierno apunta a una discusión por sectores y no descarta fomentar algún quiebre de cara al confederal de agosto. La reforma laboral, con tres leyes, avanza en silencio en el Senado.


Por Diego Lanese

Luego del histórico paro de actividades dispuesto por la CGT y las dos CTA, la agenda de los gremios apunta a nuevos desafíos. Por un lado, la necesidad de actualizar el techo salarial impuesto por el Gobierno, incluyendo la reapertura de las paritarias firmadas bajo el 15 por ciento, que con la devaluación, quedó totalmente desdibujado.

Además, los dirigentes miran de reojo cómo el Gobierno intenta llevar adelante la reforma laboral, esta vez modificada y reagrupada en tres proyectos, uno que ya se discute en el Senado. Frenar este avance consensuando los puntos que creen que serán beneficiosos es otra de las apuesta en Azopardo. En tanto, el oficialismo espera que la dirigencia lime sus diferencias en el confederal del 22 de agosto y no descarta trabajar por una fractura en la principal central obrera del país.

El 15 por ciento firmado por varios gremios quedó muy por debajo de lo que se proyecta de inflación para este año. El paro, al que se sumaron gremios con buen diálogo con la Casa Rosada como los colectiveros de la UTA, marcó el grado de descontento. Ahora, los transportistas intentarán reabrir la discusión salarial, según confirman fuentes de la poderosa Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT).

Picaron en punta los maquinistas de La Fraternidad y los colectiveros de UTA en el reclamo. “Vamos a pedir que se actualice la suba, como mínimo debemos llegar al 25 por ciento”, dijeron desde la entidad ante la consulta de Política del Sur. El espejo en el que se mirarán estos sindicatos es Camioneros, que alcanzó una suba del 25 por ciento más una serie de pagos adicionales.

Otro gremio que ya actualizó sus haberes es La Bancaria, otro de los integrantes del sector “rebelde” de la CGT. Esta semana se acordó con la cámara ADEBA (bancos nacionales) pagar un 5 por ciento extra por la inflación, lo que llevará el aumento de este año para el sector a casi 25 por ciento. Ahora, la dirigencia que encabeza Sergio Palazzo buscará llevar a todos los bancarios esta mejora, y esta semana comenzó contactos con el resto de las cámaras empresariales.

Ante esta actitud, desde el gobierno nacional esperan poder contener la marea de reclamos. La Casa Rosada no quiere aceptar una reapertura masiva y la estrategia será hablar “sector por sector”. Desde la cartera laboral admitieron esta semana que comenzarán a convocar a los gremios que firmaron bajo el paraguas oficial para rediscutir valores. El encargado de esta difícil tarea será Horacio Pitrau, secretario de Trabajo, que ya adelantó a algunos de los sindicatos que el 25 por ciento al que aspiran no está en los planes, y buscan a sumar 5 puntos a lo firmado.

Casualmente, dos referentes de los “rebeldes” lograron romper el techo salarial y poner a sus gremios en aumentos por encima del 25 por ciento: camioneros y bancarios. La fórmula Pablo Moyano-Sergio Palazzo ya está lanzada para el confederal y puede generar alineamientos varios a partir de este triunfo en las paritarias.

Se discute la reforma laboral

En tanto, casi en silencio, en pleno Mundial -que anticiparon algunos voceros- la reforma laboral se discute en el Senado. Hace unos meses, el oficialismo decidió volver a la carga con este tema, reformando la iniciativa -que generó los duros hechos de represión en diciembre pasado- y convirtiéndola en tres proyectos por separado: uno de blanqueo de empleados, otro de formación y pasantías y uno final que crea una agencia de tecnología médica. Este último ya se discute en el Senado y tiene consenso para su aprobación. Se trata de la puesta en marcha de la denominada Agencia Nacional de Evaluación de Tecnología de Salud (AGNET), que regulará los tratamientos, medicamentos e insumos que deberá cubrir la seguridad social. Este punto es de vital importancia para las obras sociales sindicales, que hoy sufren grandes erogaciones por la cobertura de tratamientos experimentales, y que esta agencia limitaría.

Luego de dos jornadas de debate, la iniciativa tiene chances de ser tratada y aprobada en breve, aunque hay algunas voces que ponen reparos en su puesta en marcha. Es que especialistas en salud pública recuerdan que esta es una propuesta del Banco Mundial que limita el acceso al Programa Médico Obligatorio (PMO) y que queda bajo el poder de lobby de la industria farmacéutica.

En este sentido, un informe elaborado por la Fundación Soberanía Sanitaria -que preside el ex funcionario de Salud durante el kirchnerismo Nicolás Kreplak- analizó la creación de la AGNET y afirmó que “limita la posibilidad del Congreso Nacional de incluir nuevas prestaciones al PMO por ley”. El trabajo, al que tuvo acceso Política del Sur, remarca que “si la agencia reguladora ANMAT da el visto bueno de un producto, pero posteriormente la nueva agencia no acepta incluirlo en el PMO, será el paciente quien deba pagarlo de su bolsillo”.

Además, Soberanía Sanitaria dice que la agencia “estará administrada por grupos con claros conflictos de interés con los fines de la agencia y se propone como una herramienta para limitar la posibilidad de realizar demandas judiciales a los prestadores y no como una forma adecuada de intervención del Estado para la regulación de los precios”.

Más allá de la discusión técnica, los gremios ya hicieron un guiño a la agencia, que disminuirá los gastos que tienen las obras sociales sindicales en materia de medicamentos y otros insumos. Esto se da en un marco donde el Gobierno limita los fondos a estas entidades, como forma de negociar.

En la previa al paro se buscó tentar a los dirigentes con el giro de unos 6 mil millones de pesos de diversos planes para levantar la medida de fuerza, pero finalmente no hubo acuerdo. Ahora, esta AGNET podría tener un doble anclaje: ayudar a la salud financiera de los gremios, pero abrirle la puerta a la reforma laboral.

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