lunes 12 de noviembre de 2018 - Edición Nº3072

Opinión | 19 jun 2018

Esquizofrenia progre-camporista: No al FMI-Banco Mundial, Sí a la muerte de los niños por nacer

Este proyecto tuvo la aprobación de macristas, radicales, trotskistas y kirchneristas, en un maridaje que recuerda y recrea la Unión Democrática en el siglo XXI, habida cuenta de que está destinada contra los que Perón, Eva Perón y Ramón Carrillo definieron como “los únicos privilegiados en la Argentina”.


El 14 de junio pasado, día de la rendición en la Guerra de Malvinas, la Cámara de Diputados de la Nación firmó la capitulación ante la exigencia del Banco Mundial y del FMI, organismos que, para seguir endeudando a la Argentina e incrementar la deuda externa con la que nos tienen sometido, exigen como condición sine qua non la legalización del aborto en nuestro país, es decir, la implantación de la pena de muerte para los niños por nacer. Si el proyecto se aprueba en el Senado, en la Argentina regirá la pena de muerte, SÓLO Y EXCLUSIVAMENTE para los seres humanos que no han cometido ningún delito (ni siquiera el robo de un caramelo) y son los más indefensos de todos (no pueden escapar del seno materno que los contiene).

Triunfo para los dueños de las finanzas internacionales, que con la legalización del aborto se aseguran que haya menos población en el futuro, garantía para poder cobrar las deudas que tenemos con ellos. Triunfo para las oligarcas y las mujeres medio pelo, que podrán impedir legalmente que les nazcan hijos que no quieren recibir porque tienen otras aspiraciones.

Como es común en este tipo de iniciativas, el seudo-liberal presidente Mauricio Macri envió el proyecto de ley bajo el título tramposo e hipócrita “interrupción voluntaria del embarazo”, porque suena más lindo que llamarlo por su nombre: “eliminación física del niño/a en el seno materno”, es decir, pena de muerte.

El ahora venerado por el Banco Mundial y el progresismo trosko y camporista presidente decía que él es contrario al aborto, porque su “convicción” personal es que el ser humano es persona humana desde el momento de su concepción, pero por presiones del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, envió al Parlamento el proyecto, reafirmando que, si el aborto a petición se convierte en ley, él como presidente no vetará la ley, aunque no esté de acuerdo.

Evidentemente, para el señor presidente, billetera mata convicciones, porque para defender los negocios de sus amigos y parientes (socios de las empresas energéticas) no tuvo problema en vetar la ley de readecuación de tarifas aprobada en ambas cámaras legislativas de la Nación. Con el dinero de los amigos y socios no se jode, con la vida humana de los más débiles de todos no hay problema en ponerla a la venta, parece ser el lema presidencial. Evidentemente, negocios son negocios. Se ve que la vida humana ajena es negociable, especialmente si es la de los pobres y desamparados.

Este proyecto ha nacido con un defecto insanable e incorregible, ya que en la Constitución Nacional (ley suprema de la Nación) y del Código Civil y Comercial vigente desde el año 2015, está afirmado y reconocido explícitamente que “la persona humana existe desde el momento de la concepción”. Por eso, por ser persona, no se les puede aplicar la pena de muerte a los niños por nacer, por ser personas (Artículo 4º del Pacto de San José de Costa Rica).

Desde el año 2005, las fuerzas políticas izquierdistas y progresistas habían presentado iniciativas a favor de la despenalización del aborto, mediante proyectos de ley que siempre eran acompañados por los fundamentos que pretendían justificar su aprobación. En este caso en particular, el proyecto de ley que se discutió y aprobó el 14 de junio en la Cámara baja contiene solamente los artículos que afirmarían el aborto como derecho, sin ninguna fundamentación que lo justifique.

En esencia, este proyecto y su intento de implementación constituye, como pieza jurídica, un mamarracho injustificable, lo cual muestra que esta iniciativa pro-aborto es un mandato e imposición del Banco Mundial en particular, que oficialmente pidió su aprobación en la reunión preparatoria del G-20 que se celebró en marzo pasado en Buenos Aires. No les dio tiempo ni siquiera a fundamentarlo ni a hacer “copie y pegue” de los proyectos anteriores. Así llegó al Congreso, y así se aprobó en Diputados.

En definitiva, este proyecto tuvo la aprobación de macristas, radicales, trotskistas y kirchneristas, en un maridaje que recuerda y recrea la Unión Democrática en el siglo XXI, habida cuenta de que está destinada contra los que Perón, Eva Perón y Ramón Carrillo definieron como “los únicos privilegiados en la Argentina”. Si con Perón y Eva Perón “los niños estaban llamados a sonreír desde la infancia”, con esta nueva Unión Democrática, los niños por nacer son los únicos que tienen “derecho” a ser matados y asesinados antes de su nacimiento, sólo podrán sonreír los que puedan sobrevivir.

 

Pero además de traición al ideario peronista y a la política peronista para la niñez y la familia, nos encontramos con una realidad realmente esquizofrénica “nacional y popular” y “trotskista”. Tanto el progresismo camporista como la izquierda en sus distintas formas no se cansan de repudiar y rechazar todo acuerdo e injerencia con el sometimiento a los dictados colonialistas del FMI y del Banco Mundial, lo cual no es para nada cuestionable ni criticable, pero por otro lado, aprueban la legalización del aborto a pedido del… Banco Mundial y del FMI. Son MACRISTAS DE IZQUIERDA: igual que a don Mauricio, a los progre-camporistas e izquierdistas les preocupa la guita, la vida humana nada. ¿Quizás porque los que son asesinados son niños pobres, que es el objetivo de los planes antinatalistas del Banco Mundial? En el ámbito político del progresismo en sentido amplio, los psiquiatras tienen un nuevo campo de investigación, estudio y trabajo.

Con las mismas palabras, definiciones y conceptualizaciones que John Davison Rockefeller III, Henry Kissinger e Hillary Clinton, el progresismo en general repite que “el derecho al aborto” es una de las conquistas más importantes para las mujeres, es decir, la mujer tiene “derecho” a matar al hijo que no quiere: “no deben ser traídos al mundo los hijos no deseados”, porque “las mujeres deben ser libres para determinar su propia fertilidad, la cuestión del aborto debe ser dejada a la conciencia del individuo involucrado [la mujer], en consulta con su médico (Population and the American Future, capítulo 11).

SON LOS MISMOS ARGUMENTOS Y PALABRAS con los que los partidarios “progres” del aborto a petición justifican su reivindicación. Se ponen la máscara de Marx, Trotsky, Che Guevara o Néstor, pero ponen en su boca las palabras de la oligarquía financiera mundial. Pero lo realmente indignante y repudiable es que pretendan seguir llamándose “peronistas” y usen algunos de sus íconos más sagrados, como Eva Perón, para decir que son revolucionarios y evolucionados… para votar las leyes antinatalistas y genocidas como esta, exigidas por el Banco Mundial en marzo de este año, a través de su funcionaria Margo Thomas.

Algunos de estos diputados/as tránsfugas forman parte del Movimiento Evita, cuando en realidad deberían rebautizarse como Movimiento Hillary Clinton, ya que dicen lo mismo que esta “demócrata” empleada a sueldo del poder financiero y de la elite oligarca estadounidense. Si fueran realmente peronistas y siguieran el ideario de la eterna abanderada de los humildes, harían todo lo contrario de lo que dicen.

Evita nunca dijo que la mujer puede buscar su realización personal peleándose con el varón, ni mucho menos que la esencia de la mujer consiste en poder matar a su hijo, si no lo desea o le molesta su existencia. Dijo todo lo contrario: “parecían estar dominadas por el despecho de no haber nacido hombres, más que por el orgullo de ser mujeres. Creían incluso que era una desgracia ser mujeres… Resentidas con las mujeres porque no querían dejar de serlo y resentidas con los hombres porque no las dejaban ser como ellos, las ‘feministas’, la inmensa mayoría de las feministas del mundo […] constituían una rara especie de mujeres… ¡que no me pareció nunca del todo mujer! Y yo no me sentía muy dispuesta a parecerme a ellas”, culmina Eva Perón, con la enseñanza que, sobre esta cuestión, le ofreció el mismo Juan Perón: “¿No ves que ellas han errado el camino? Quieren ser hombres. Es como si para salvar a los obreros yo los hubiese querido hacer oligarcas. Me hubiese quedado sin obreros. Y creo que no hubiese podido mejorar en nada a la oligarquía. ¿No ves que esa clase de “feministas” reniega de la mujer? Algunas ni siquiera se pintan... porque eso, según ellas, es propio de mujeres. ¿No ves que quieren ser hombres? Y si lo que necesita el mundo es un movimiento político y social de mujeres... ¡qué poco va a ganar el mundo si las mujeres quieren salvarlo imitándonos a los hombres! Nosotros ya hemos hecho solos demasiadas cosas raras y hemos embrollado todo, de tal manera que no sé si se podrá arreglar de nuevo al mundo. Tal vez la mujer pueda salvarnos a condición de que no nos imite” (Eva Perón, La razón de mi vida).

Por renegar de Perón y Evita y mandarlos al exilio histórico, los pretendidos “pibes de la liberación” terminan votando las leyes antinatalistas y favorables al aborto de… Macri, el FMI y el Banco Mundial. Con tal de lograr el “derecho” de matar al hijo, los revolucionarios “pibes” y la izquierda troska no tuvieron ningún problema en interceder ante Macri (su supuesto enemigo político) para que se hiciera gestiones y disminuyeran los votos contrarios a la despenalización, tal como lo ha informado el periodista Fernando González el 15 de junio en un artículo publicado en Clarín, titulado “La advertencia de Sanz, la decisión de Mauricio y el dilema de Cristina”. Pero en realidad, destaca el mismo artículo, lo que decidió la cuestión fue la borocotización de los tres diputados de La Pampa, por presión del gobernador Carlos Verna, que llamativamente recibió a pocos minutos del vuelco la suma de 900 millones de pesos para las arcas de la provincia.

FMI, Banco Mundial, Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF), progresismo trosko, renegados del “peronismo”, Frente para la Victoria (¿superiores a Perón?). “Todos unidos triunfaron” para que se apruebe la ley exigida por el Banco Mundial e impulsada por el respetuoso presidente de los negocios de las multinacionales para asesinar legalmente a los niños por nacer. ¿Nació la UNIÓN DEMOCRÁTICA DEL SIGLO XXI?

José Arturo Quarracino                    Juan Carlos Vacarezza

Secretario Político                              Secretario General

MOVIMIENTO “PRIMERO LA PATRIA”

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