jueves 13 de diciembre de 2018 - Edición Nº3103

Gremiales | 11 abr 2018

En unidad, los gremios estatales bonaerenses buscan romper el techo salarial y acusan a Vidal de “faltar a la verdad”

Docentes, estatales, médicos y judiciales se movilizaron en la semana más tensa de la discusión salarial. Rechazan el 15 por ciento de aumento y la inclusión del presentismo en el salario. “Hay un modelo que está agrediendo fuertemente a los trabajadores del Estado”, denuncian. Críticas a la paritaria firmada por UPCN.


Por Diego Lanese

Con un gesto serio, pero con su habitual tono cordial, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, habló la semana pasada en conferencia de prensa sobre la paritaria docente, a horas de que los gremios estatales en conjunto paralizaran la actividad de la administración pública provincial. Sin un enfrentamiento directo, le apuntó a la dirigencia sindical y defendió su oferta del 15 por ciento, que se extiende a todos los sectores. “Vamos a seguir dialogando”, prometió, rodeada de sus ministros.

Al otro día, unos 50 mil trabajadores se movilizaron a la Casa de Gobierno en La Plata y mostraron que no están dispuestos a aceptar el techo salarial que tanto defiende la mandataria, por orden directa de la Casa Rosada. “Sus mentiras potenciaron el paro”, dijeron los docentes, que junto a los estatales médicos y judiciales, desafiaron a Vidal y le mostraron que no será sencillo terminar con un conflicto que tuvo sus días más tensos. “Falta a la verdad”, insistieron, cuando casi al mismo tiempo que se realizaba el acto central, la Gobernadora era entrevistada en televisión.

La unidad en la acción de los estatales marca un punto de inflexión en la negociación salarial y promete mantenerse alta hasta que haya acuerdo. En el Gobierno saben que no será sencillo un acuerdo cercano a sus números, pero festejaron la firma de los gremios “amigos”, que les dio una alegría en medio de la protesta.

El jueves pasado, los gremios estatales paralizaron las tareas en el Estado provincial para rechazar el techo salarial y pedir un aumento superior al 15 por ciento, que hasta ahora la gestión Vidal ofreció a docentes y trabajadores enmarcados en la ley 10.430. En la previa, la Gobernadora aseguró que la oferta a los maestros fue “del 18,3 por ciento” y festejó el acuerdo firmado con UPCN y la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Buenos Aires (Fegeppba).

“Sus dichos potenciaron el paro”, sostuvo el secretario de Organización de Suteba, Raúl Calamante. En diálogo con Política del Sur, el dirigente ubicó la adhesión entre los docentes “en un 80 por ciento promedio, con picos del 90 por ciento en algunos distritos”. Desde el gremio aseguran que muchos de los dichos de la Gobernadora “son mentiras”, como la cifra de aumento y la cantidad de ausentismo que existe en la provincia, que motiva a que se quiera imponer una suma por presentismo. “Dudamos que no pueda mejorar la oferta por falta de recursos, sino que quieren incorporar estos ítems a los salarios”, dijo Calamante, y remarcó que “el Gobierno está en condiciones de hacer una mejor oferta, los recursos están. Pero ofrece un 15 por ciento mentiroso”.

Vidal redobló la apuesta en su ofensiva contra los sindicatos estatales y ratificó su alineamiento al techo del gobierno nacional, que logró que los grandes gremios dentro de la CGT firmaran en torno al 15 por ciento. Pero el desafío de la mandataria es mayor que el de Jorge Triaca, el ministro de Trabajo encargado de sostener el techo. Es que los sindicatos públicos bonaerenses tienen una larga tradición de lucha y forman parte de las dos CTA, que se enfrentan a las políticas oficialistas. El año pasado mostraron que no son nada fáciles de doblegar: los médicos hicieron más de una docena de paros, lo mismo que los docentes, y los estatales de ATE no firmaron la paritaria “amiga”. Ahora, insisten que no hay razón para aceptar la oferta, y menos los ítems que se quieren incorporar. Esa pelea es la de fondo.

Presentismo (y pasado)

La oferta a los docentes incluye un pago de 6 mil pesos anual para los maestros que no falten en todo el año. De hecho, se liquidó un pago similar (4.500 pesos) para quienes no se ausentaron en 2017. Lo mismo se ofreció a los estatales, bajo el mismo argumento: el alto nivel de licencias. “Queremos discutir el presentismo, que no es un castigo para el que se enferma o tiene que cuidar a su hijo, porque eso está contemplado, sino para poner un límite al abuso en el sistema de licencias”, ratificó la Gobernadora.

En la previa, el oficialismo trasciende algunas cifras de licencias, pero oficialmente no hay nada concreto. “En la paritaria no trajeron datos oficiales sobre ausentismo, no los tienen, los dicen en la prensa y después no lo pueden sostener. No es exagerado ni irrespetuoso decir que la Gobernadora falta a la verdad”, se quejó Calamante.

En tanto, desde ATE consideran que aceptar esto es “volver al pasado”. “El tema del presentismo nos preocupa mucho, en la década del 90 ya funcionó y fue muy perjudicial”, sostuvo el secretario adjunto de ATE Lanús, Walter Pintos. En diálogo con Política del Sur, el dirigente recordó que en esos días “los compañeros hacían malabares para no enfermarse, compensaban días, arreglos internos”, y agregó: “Imponer este ítem es retrotraer el tiempo, llevarte a 20 años en materia de legislación laboral. No podés perder salario por enfermarse o tener que ir al médico.”

Para los estatales, que forman parte de la ley 10.430, la discusión salarial es distinta a la de los docentes. La semana pasada, la Gobernadora anunció un acuerdo con los “amigos” UPCN y Fegeppba y dio por cerrada la discusión, como en 2017. “Desde ATE nos opusimos al aumento, no lo convalidamos. Lo que hace el Gobierno desde hace un tiempo es depositar el dinero y dan como cerrada la discusión”, aseguró Pintos.

“Vamos a seguir acompañando a los docentes y el resto de los sindicatos. El año pasado pasó algo similar. El Gobierno presiona diciendo que es ilegítimo el reclamo, que va a descontar los días, pero hasta ahora no puede avanzar en esta amenaza, salvo algunos descuentos. Los reclamos son legítimos”, añadió.

Pensando en el futuro, los gremios prometen volver a la unidad a través de asambleas y medidas conjuntas. En tanto, ATE seguirá peleando para reabrir la mesa salarial. “La discusión sigue abierta, primero porque el aumento firmado no se condice con la realidad, por la necesidad de nuestros compañeros, y después porque no hubo discusión, fue una imposición, no se llevaron propuestas, fue una imposición en complicidad de esos gremios”, remarcó Pintos.

“Hay un modelo que está agrediendo fuertemente a los trabajadores del Estado”, sostuvo por su parte Calamante, y concluyó: “Recortar puestos de trabajo no sólo afecta a los estatales, sino salpica al Estado provincial que debe garantizar derechos, en una provincia que presenta los mayores contrastes en materia de desigualdad social.”

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