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Magario-Insaurralde: la interna de la interna PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 10 de Mayo de 2017 04:40

La definición de Cristina Fernández de bajarse de una candidatura en la provincia de Buenos Aires abrió el abanico de un sinnúmero de opciones dentro del Partido Justicialista. Si bien no es algo definitivo ni oficial, la señal fue clara: "No me interesa", "me autoexcluyo", dijo la ex presidenta ante el pedido público de que sea candidata. La decisión de Florencio Randazzo de ir "contra todo y todos" plantea la necesidad de establecer candidatos en el -digamos- "neo-kirchnerismo". Este último punto puede dejar al descubierto las diferencias y ambiciones personales de los diferentes exponentes de dicho sector.

 

 

Por Rubén Molina

 

Hoy, la hoguera de las vanidades está a pleno en el PJ. Si bien es una fija que Daniel Scioli sería de la partida, el otro gran dilema es quién será su compañero de fórmula para el Senado y quién encabezará la lista de diputados nacionales. En el "neo-kirchnerismo" descartan un triunfo en una virtual interna Scioli-Randazzo. Los números le dan al ex gobernador una diferencia de 80 a 20 a favor. Descartada la victoria final en las PASO, la pelea transcurre por el protagonismo de una campaña que tiene su rebote en la que se viene dentro de dos años. En el justicialismo, hoy, muchos piensan justamente en quién será el encargado de "recuperar" la provincia.

De entrada, se anotan dos pesos pesados: uno que hace tiempo, de una u otra manera, ocupa las primeras planas, Martín Insaurralde; y el otro, Verónica Magario. La actual intendenta de La Matanza, apadrinada por el titular del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, mantiene una muy buena relación con la ex primera mandataria. No se podría decir lo mismo del jefe comunal lomense. Sus "volteretas" no generan la mejor de las confianzas. Al margen de las especulaciones, los "K" puros destacan su retorno.

En la intimidad de Insaurralde niegan que vaya a ser de la partida en esta oportunidad. "No lo vemos con voluntad, él apuesta a la unidad del peronismo", suelen decir desde su entorno. De todas formas, el dato que trascendió los últimos días es que Martín podría haber recobrado la "voluntad", sobre todo al enterarse de que Magario no tendría inconveniente alguno en participar de la lista y dejar la jefatura comunal, con serias aspiraciones a erigirse en candidata a gobernadora dentro de dos años.

"Si Magario es candidata, Martín también lo será", apuntó otra fuente indiscreta a este periodista, y admitió que la jugada final del lomense tiene como correlato la candidatura a gobernador dentro de dos años. No importa otra cosa. Por eso la distancia con Randazzo y los "Esmeralda". Al ex ministro "no le da la nafta", y la cruzada "anti k" de la otra parte del ex grupo Esmeralda no le interesa, explicaron. Algunos más osados afirman que en esa carrera hay cierto compromiso de Scioli, no sólo para su futura postulación a gobernador, sino también para la de diputado en la elección que viene. Son sólo versiones.

La discusión es profunda. Porque más allá de una segura victoria en las PASO, el problema vendría después con las elecciones generales. Con Cristina fuera de juego, las chances decrecen. Se reconoce que Daniel Scioli es un buen "nombre", pero al mismo tiempo advierten que con él no alcanza. La idea de colocar al frente de la boleta a los intendentes de los distritos más populosos puede arrimar, pero con todo ello no se llega. Falta. En Cambiemos sostienen que el auto de María Eugenia Vidal ya salió de boxes y está listo para que se suba cualquiera y gane. Hoy reina el optimismo.

El peronismo bonaerense está en ebullición. Desde todos los rincones del país, los peronistas observan con detenimiento la resolución de esta interna. Saben que de ellos depende la vuelta al camino de la victoria. Una mala decisión, como la tomada dos años atrás con la interna Aníbal Fernández-Julián Domínguez, puede dejarlos afuera por otros cuatro años de lo que más anhelan: el poder. Para muchos sería trágico, sería el fin de sus carreras políticas.