lunes 23 octubre, 2017
Actualidad, Opinión

El randazzismo sólo quiere “cumplir”

>Redacción Redacción
septiembre 28, 2017

La elección de octubre es solamente una parada “técnica” para el randazzismo sobre una discusión más profunda en el PJ que viene.

Por Ruben Molina

La dirigencia del randazzismo marcha confiada hacia las elecciones generales del 22 de octubre próximo. Sabedores de que es una misión imposible arrimar a los lugares de vanguardia, la mirada está puesta más allá de esa fecha y los cargos a los que se pueda acceder. Tiene un carácter más profundo: apunta al corazón del PJ y al debate que se avecina puertas adentro. El horizonte está puesto en el 2019. Los números de agosto y lo que indican las actuales encuestas no inquietan. Tampoco las movidas de erosión política lanzadas desde el kirchnerismo y otros sectores.

Cargar con el peso de “hacerle el juego al macrismo” tampoco los conmueve. Aseguran, a quien quiera escucharlos, que eso no es así y que con el caso del Movimiento Evita no quedó otra que ponerle el cuerpo a la “cruzada”. El “veto” de CFK para con ellos fue decisivo. En la aventura, arrastraron a varios desprotegidos con ganas de protagonismo. Por eso no sorprendió la “fuga” de las primeras semanas post PASO. Reconocen que están bajo el fuego “peronista”, pero ya pasó lo peor: la presión para bajar a Florencio Randazzo y el “éxodo” de varios de sus candidatos ya son un capítulo del pasado.

“Están nerviosos. De lo contrario, no se explica lo que están haciendo”, aseguró un más que destacado dirigente del randazzismo regional, al opinar sobre la migración de varios dirigentes locales del espacio e incluso de la lista. La movida no sólo vino del lado de Unidad Ciudadana, sino también del massismo. “La operación de prensa de mostrarlos como premios de caza es muy elocuente. Están nerviosos porque los números no les están dando. De lo contrario, no se entiende”, sostuvo la misma fuente a este periodista.

Lo cierto es que, en distritos como Lanús, Lomas de Zamora y Almirante Brown, entre otros, hubo fugas de varios dirigentes. Es verdad que cada distrito tiene su particularidad, pero en el caso de los gobernados por intendentes del PJ, la acusación apunta a las presiones en “especies” que recibieron varios de sus militantes para emigrar de sus filas. A muchos de ellos, con trabajo efectivo en los municipios, no les quedó otra opción que aceptar el “pase”.

La semana pasada, el diputado provincial Mariano San Pedro denunció dichos “aprietes” y “coimas políticas” para con sus militantes en Brown. En Lomas de Zamora ocurrió algo parecido, luego de que varios candidatos salieran eyectados de la lista de Cumplir y mostrados en diálogo fluido con el jefe de Gabinete municipal y candidato a concejal por Unidad Ciudadana, Guillermo Viñuales. Juan Francisco Navarro, número uno del frente Cumplir en Lomas, salió a hablar de la “chequera” en contraposición de los “ideales”.

El colmo de las “presiones” llegó -según una versión- a que un destacado secretario lomense realizara un desopilante llamado a una referente randazzista del distrito para hacerle varios ofrecimientos económicos y laborales a cambio de que se bajara de la lista. Grande fue la sorpresa del funcionario al enterarse de ello en el cierre de la charla, luego de que la “compañera” le aclaró que ella no era parte de la lista.

Al margen de las especulaciones y las presiones, en el randazzismo sostienen que, al igual que CFK, tienen un voto “duro” y que, más allá de lo que vienen marcando las encuestas por estos días, podrán retener la mayoría los votos obtenidos en agosto. Esos cinco puntos alcanzados son vitales para lo que se avecina, tanto en el ámbito nacional como provincial, y ni qué hablar en lo distrital. Ese número implicó el ajustado triunfo de Cristina sobre Esteban Bullrich y la posibilidad real de perder en octubre. El ganar o perder de CFK va a marcar la diferencia en la discusión que se avecina puertas adentro del PJ.

En los planos locales también hay mucho en juego, sobre todo en distritos como Avellaneda y Lanús. En el primero, mantener los casi cinco puntos obtenidos por la lista apadrinada por el municipal Hernán Doval podría llegar a significar la derrota de la lista del intendente Jorge Ferraresi. La diferencia en agosto entre Unidad Ciudadana y Cambiemos fue de apenas seis puntos. En octubre puede pasar cualquier cosa. En el macrismo hay gran entusiasmo y, del lado del histórico jefe de los municipales Rubén “Cholo” García, mucho más.

En Lanús, la situación es particular. El ganador de la interna fue Omar López, un histórico del “quindimilismo”. Ganó por apenas 20 votos. No responde a las filas del Movimiento Evita ni del randazzismo más puro. Por el contrario, la figura de López por estos días está más bien ligada a la del intendente Néstor Grindetti, de Cambiemos. La consecuencia fue, en primera instancia, la fuga de varios de los otros candidatos de Cumplir hacia el massimo. En tanto que desde el Movimiento Evita local resolvieron no participar de la boleta, dejando en claro que el apoyo a Florencio Randazzo está intacto.

Pese a todo lo expuesto, los cinco puntos que recolecta el ex funcionario de Manolo Quindimil son vitales para mantener a distancia de la boleta de Cambiemos a Edgardo Depetris, candidato de Unidad Ciudadana. En agosto, la diferencia local a favor de la boleta de Grindetti fue de apenas dos puntos. La ecuación fue a la inversa en la elección de senadores: CFK ganó ajustadamente.

En Lomas de Zamora y Almirante Brown se dan situaciones similares. Los referentes del randazzismo local venían de una muy buena relación con los oficialismos. Son los casos de Fernando “Chino” Navarro y Mariano San Pedro, respectivamente. El vínculo seguiría siendo de los mejores, aunque las “presiones” mencionadas anteriormente y los números obtenidos por sus listas -vitales para CFK- podrían llegar a dañar ese vínculo. El tiempo dirá.

Finalmente, en Esteban Echeverría, el armado es una mezcla político sindical. Entre los municipales y el “sampedrismo” armaron una lista que estaría opacando el triunfo de Fernando Gray y poniéndole algo de “pimienta” a la elección de octubre. La diferencia entre el oficialismo y Cambiemos fue de diez puntos aquí.

Así las cosas, en el randazzismo aspiran de mínima a sostener lo obtenido en las PASO. Aseguran que les alcanza para abrir un debate interno en el PJ bonaerense, hoy retrasado por el protagonismo de Cristina Fernández en la elección. El shock inicial provocado por una eventual derrota de la ex presidenta a manos de un ignoto Esteban Bullrich ya pasó. El herido orgullo peronista dio paso a enfocar nuevamente el objetivo trazado previo a las PASO: reposicionar a un nuevo justicialismo para el 2019, con chances y ganador, como la única forma de poder enfrentar a un macrismo con espíritu reeleccionista.

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