domingo 27 mayo, 2018

La polémica por la comida en mal estado en escuelas de Lanús desató una batalla en la que los principales perjudicados son los chicos. 

El partido de Lanús se ha convertido en un campo de batalla entre Cambiemos y la oposición. Una contienda que se desarrolla en un terreno sensible y delicado como lo es el de la comida de los chicos de las escuelas públicas del distrito. El cruce entre ambos bandos tiene en vilo a la comunidad escolar y se caracteriza por un rasgo fundamental: la falta de códigos. Nada importa y todo vale a la hora de lastimar al contrincante.

Lanús es uno los municipios elegidos por la gobernadora María Eugenia Vidal en el que se ha comenzado a implementar el nuevo sistema del Servicio Alimentario Escolar (SAE). Desde el año pasado es el Ejecutivo municipal el responsable de todo el proceso vinculado a los comedores escolares; esto incluye las licitaciones y el menú que los alumnos reciben diariamente. El dato sustancial fue que el Consejo Escolar quedó al margen de toda la operatoria. Todo quedó en manos del Intendente.

La explicación vale para entender un poco el contexto en el que se está desarrollando una guerra en la que la oposición quiere dejar en evidencia un servicio pésimo por parte de un Ejecutivo municipal conducido por un macrista como Néstor Grindetti. Por el otro lado, desde Cambiemos rechazan tal postura y enfatizan en la idea de que es sólo una operación política opositora.

En el medio de todo ello, fotos de alimentos en mal estado. Frutas podridas, cajones de manzanas con un nido de ratas, denuncias de comida en mal estado y productos vencidos. Todo eso, enmarcado en una postura crítica contra el menú que reciben los alumnos de la comuna.

Desde el oficialismo tomaron nota de todo esto. Primero, desde lo discursivo, rechazando todas las denuncias. El intendente Grindetti afirmó en el programa radial Política del Sur que las imágenes expuestas eran falsas. “Mostraron fotos con peras en mal estado, cuando nosotros no ofrecemos esa fruta”, afirmó.

Se organizó una reunión con funcionarios del Ejecutivo, representantes del Concejo Deliberante y de los gremios docentes, donde se explicó las características del menú que se ofrecía en las escuelas. A los pocos días, otra “bomba”: la foto con el nido de ratas en un cajón de manzanas estalló en las redes sociales. Una seguidilla de denuncias hizo a Grindetti cambiar su postura.

El macrismo se puso el casco y, dispuesto a dar pelea, inició una investigación con lo ocurrido y dispuso llegar a la Justicia. “Basta de denuncias en la radio, ahora van a tener que justificar lo que denuncian en la Justicia”, bramó Diego Kravetz, jefe de Gabinete comunal, quien no dudó en sostener que “hay un plan sistemático de la oposición de hacer política berreta”.

En el medio de este fuego cruzado quedan los chicos, los padres, los maestros y auxiliares docentes. La idea de un mejoramiento del servicio alimentario queda hecha añicos por continuas denuncias de la oposición. Desde el oficialismo tratan de tapar el sol con las manos, sin miedo a quemarse. Están seguros de que todo es mentira.

¿A quién creerle? Cuando sabemos que los que denuncian nunca dijeron nada sobre el desastroso servicio que antes se brindaba y los negociados que allí existían. Muchos de los que hoy denuncian, por aquel entonces callaban. Muchos de los que hoy acusan, eran capaces de tomarse hasta la leche de los gatitos.

¿A quién creerle? Cuando sabemos que la pobreza avanza y los cupos no alcanzan. Que los comedores no dan abasto y se quiere relativizar. Una realidad que desde el oficialismo se quiere negar. Pero, sobre todo, a quién creerle cuando muchos de los que hoy defienden, antes eran cómplices.

Pareciera que a nadie le importara lo más importante: los pibes. Cada uno cuida su quinta y poco o nada interesa su futuro. Porque esos pibes que deben llenar su panza, son el futuro del país. Esos pibes, con estómagos vacíos o mal alimentados, son la señal clara de que la Argentina que viene no va a ser mejor que la de ahora. Tal vez peor.

Terminemos con las hipocresías. Basta de jugar a las escondidas. Alguna vez, la dirigencia de nuestro país, aunque sea la local, debería estar a las alturas de las circunstancias. Saber que con algunas cosas no se juega, que generan consecuencias no gratas. Esta es una de ellas. ¡Con los pibes no se jode!

Política Del Sur
Redactor
Política del sur es un medio de comunicación radial, impreso y digital que trata temas políticos, gremiales y sociales de la tercera sección con la verdad como bandera. Más de 10 años de trayectoria avalan nuestro profesionalismo y conocimiento sobre la materia contando como nadie todo lo que ocurre en la zona sur. Por eso podemos decir que la nuestra es La verdad. Bien contada.

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